lunes, 30 de abril de 2007

Fantástica ENYA


Para terminar el recorrido que he hecho últimamente por mi música favorita, hoy hablaré de una cantante a la que sigo ininterrumpidamente desde que se dio a conocer en España.
Enya (pseudónimo de Eithne Patricia Ní Bhraonáin), es una cantante irlandesa de música new age que empezó componiendo bandas sonoras para películas: el primer encargo importante fue para el documental británico The Celts. El éxito le llegó con Watermark, que sentó el esquema general que iban a seguir todos sus discos.
Junto a algunos instrumentales, suele tener un hueco una canción en su lengua materna, el gaélico, y en ocasiones en latín. Así mismo, ha hecho pequeñas incursiones en otros idiomas, como el galés, el español, las lenguas imaginarias como el quenya o el sindarín de El señor de los anillos o, más recientemente, el japonés. Todo ello sin abandonar el inglés. Sea cual sea la variedad lingüística, su música es siempre relajante y tiene siempre un punto de misterio y una carga enorme de fantasía.
A diferencia de otros muchos cantantes actuales, Enya compone y produce sus propias obras desde 1987 y aun continúa sacando colecciones al mercado, cosa que no está al alcance de todos los cantantes actuales. También a diferencia de muchos artistas musicales, y para disgusto de sus seguidores, entre los que me cuento, Enya no hace conciertos.
Si accedéis a su página web, (www.enya.com), tendréis la oportunidad de conocer una de las páginas más bonitas y originales que hayáis visto nunca. Está absolutamente en concordancia con su música.
Aquí tenéis uno de los mejores ejemplos de su producción: El tema de Aragorn y Arwen, de "El Señor de los Anillos". Dadas las características de la(s) película(s), creo que no han podido encontrar una banda sonora mejor que la de Enya.
Theme For Aragorn ...

ODE AN DIE FREUDE

Beethoven pasó 20 años de su vida esperando la inspiración que le permitiera poner música a la "Oda (o Himno) a la alegría" ("Ode an die Freude") de su idolatrado Friedrich Schiller. Por fin, en 1823, decidió que su experiencia y talento musical ya le permitían ponerse al nivel del texto literario y que la Oda iba a convertirse en el final de su famosísima 9ª Sinfonía. Así que la introdujo como final del 4º movimiento. La mezcla en un mismo movimiento de una parte exclusivamente musical con otra coral supuso una verdadera revolución en aquella época.

Beethoven quiso así, con la ayuda de las palabras de Schiller, dirigirse a toda la humanidad y reivindicar la alegría, el optimismo y el amor entre los hombres. Aunque se trata de una idea muy romántica, propia de su tiempo, resulta curioso pensar que un hombre tan maltratado por la vida en sus últimos años hiciera tales reivindicaciones. ¿Podéis imaginar el sufrimiento de un ser humano que vive por y para la música y que acaba quedándose sordo como una tapia?

Al que esté interesado en el tema, le recomiendo el libro "El Cabello de Beethoven", de Russell Martin (Ediciones B.Barcelona). En este libro, un mechón cortado del cabello de un Beethoven ya anciano sirve como excusa para una reconstrucción histórica y biográfica del genio alemán y para un análisis químico que aclare su estado de salud antes de morir. Se trata de una historia casi detectivesca en busca de una reliquia. Resulta destacable la luz que se arroja sobre el origen de la sordera de Beethoven y, en general, de su mala salud de hierro (que para aquellos que no vayan a leer el libro, y tengan curiosidad, les diré que más que de hierro era de otro metal cincuenta y seis posiciones más allá en la tabla periódica.)

No me puedo resistir a reproducir aquí una parte del texto del famoso Himno, que canto de memoria desde hace años y que me sigue pareciendo sublime. Por cierto, ¿sabías que fue elegido por el Consejo de Europa como himno europeo en 1972? El director de orquesta Herbert von Karajan accedió a una petición del Consejo de Europa de escribir tres arreglos instrumentales para piano solo, viento y orquesta sinfónica. Fue adoptado como símbolo musical común de la Unión Europea por los Jefes de Estado o de Gobierno durante el Consejo Europeo de Milán en junio de 1985.

"Freude, schöne Götterfunken, Töchter aus Elysium, wir betreten feuertrunken, Himmlische! dein Heiligtum. Deine Zauber binden wieder, was die Mode streng geteilt. Alle Menschen werden Brüder, wo dein sanfter Flügel weilt."

"Alegría, hermosa chispa divina, hija del Elíseo, ebrios de entusiasmo entramos, diosa celestial, en tu santuario. Tus hechizos vuelven a unir lo que la moda había con rigor separado. Todos los hombres se hacen hermanos, allí donde tus suaves alas se ciernen."

¿Te apetece recordarla? Pincha aquí:

http://www.esnips.com/doc/cf6a68a1-5ee6-4338-819b-e610714e8461/4-Ode-to-Joyoy

domingo, 29 de abril de 2007

CRÓNICA DE TRES CONCIERTOS

En un cortísimo espacio de tiempo, entre el 21 y el 28 de abril, he asistido a tres conciertos que resumen perfectamente mis gustos musicales. Y no sólo han sido muy diferentes entre sí, sino que han tenido lugar también en recintos totalmente distintos:


El primero de ellos, el de Mª del Mar Bonet, el 21 de abril en el Auditorio de Torrente, en una moderna sala de tamaño intermedio en el que no quedó ni un sólo asiento libre. La purísima, profunda y delicada voz de Mª del Mar, que cantó temas muy conocidos y otros que (para mi sorpresa, que creía conocer toda su discografía) no había oído nunca. Un concierto en el que se veía disfrutar a los músicos que la acompañaban tanto como a ella misma. Por eso hicieron disfrutar tanto al público. El resultado: una velada exquisita.


El segundo, el 25 de abril, un concierto de violín y piano a cargo de dos músicos italianos (Antonio de Lorenzi, violinista, y Loris Pezzani, pianista) que tocaron un repertorio delicioso (Brahms, Grieg, Verdi, Massenet, ...) Quizás la pieza que más me emocionó fue el tema principal de la película "La lista de Schindler", de J.Williams. No se puede evitar relacionar la música con la película, que cuenta uno de los episodios más tristes de la historia de la humanidad.
Pero el gran protagonista fue el más pequeño de los cuatro protagonistas que había en escena: el precioso violín con nombre propio ("Il Clisbee", 1669) que había sido traído especialmente desde Cremona para la ocasión. Es la tercera oportunidad que he tenido de escuchar un Stradivarius en concierto, y las tres veces he tenido la misma sensación: esos instrumentos parecen tener vida propia. El violín parecía ser una prologación del cuerpo del violinista, que por momentos parecía entrar en éxtasis en los momentos más líricos del concierto. No me extraña: tocar con esa maestría un instrumento con tanta historia podría hacer que cualquiera se sintiera casi "un ser superior". Si a todo esto añadimos que el concierto se celebró en el interior del castillo de Alaquás, que data nada menos que del siglo XIV, lo que le aporta una carga histórica y un misterio que no es posible encontrar en ninguna sala de conciertos moderna, no es de extrañar que los allí presentes nos sintiéramos casi "en el séptimo cielo".


Y por último, el macro-concierto de Il Divo, que tuvo lugar anoche (28 de abril) al aire libre en la dársena del Puerto de Valencia. Empezaré hablando de todo aquello que podría haberme arruinado la noche:
12.000 personas ansiosas por ver y escuchar a sus ídolos, incluídas miles de ruidosas fans dispuestas a perder todos los modales por acercarse lo más posible al escenario, una fría tarde-noche que amenazaba lluvia desde el principio, un larguísimo periplo desde la entrada del Puerto hasta la dársena donde tendría lugar el concierto, y, sobre todo, unas altísimas expectativas que que no debían ser decepcionadas.
Por suerte, todos estos factores, que podrían haber desencadenado una auténtica tragedia para alguien como yo que teme las multitudes y que gusta de la intimidad de los pequeños conciertos, y que considera a estos cuatro chicos una especie de semi-dioses, no consiguieron aguarme la fiesta (y nunca mejor dicho).
El largo camino a recorrer nos fue facilitado con unas lanzaderas especiales para el concierto. Las fans, efectivamente, se colaron para ocupar las localidades que no les correspondían, y se desgañitaron hasta el punto de no dejarnos oir más que sus gritos desaforados por momentos. Pero la vigilancia logró contener al menos a parte de ellas. Y el resto (auténticas peleas verbales entre los que molestaban y los molestados, empujones, ...) la verdad, intenté ignorarlo. Sí que acabó lloviendo, como todos temíamos, (nos pasamos las largas horas de espera antes del concierto mirando al cielo con angustia), pero fue justo cinco minutos después de acabar el concierto, y en esos momentos, con las cuatro voces resonando aún en nuestros oídos, ya nos daba igual que lloviera o granizara.
Además, tuvimos la suerte de disponer de dos invitaciones gratuitas en la "zona azul" o "preferente", con lo que estábamos realmente cerca del escenario. Y, sobre todo, cuando los "Divos" salieron por fin, me dí cuenta de que ninguna incomodidad o inconveniente podría haber producido mi decepción. No tengo palabras para expresar lo que sentí en algunos momentos de la actuación. Especialmente en los momentos en que los cuatro unían sus voces y talentos para cantar juntos, instintivamente me ponía la mano en el corazón porque me parecía que se me escapaba. Todavía hoy siento una ligera opresión cuando lo recuerdo. Impresiona ver toda esa gente reunida, a pesar de todos los inconvenientes. Impresiona ver la respuesta de toda esa gente. Y, sobre todo, impresiona escucharlos a ellos.
Cuando anunciaron que se despedían no lo podíamos creer: una espera tan larga para sólo una hora de concierto. No sólo se nos hizo corto: realmente fue muy corto. Quizás sea cierto eso de que lo bueno nunca dura. Una vez leí una cita que decía: "Si el arco iris durara horas, ya nadie lo miraría". ¿Cuántas horas sería yo capaz de estar escuchando a Il Divo en directo? Imposible comprobarlo.


Cada intérprete a su modo, cada nota por un camino, van a encontrarse en un punto de mi interior, de lo que yo soy realmente, (¿quizás es eso lo que llaman el "espíritu", el "alma" de una persona?) y me recuerdan que estoy ahí, que no me he perdido entre la confusión, el estrés y el enmarañamiento de la vida diaria. Me recargan ese puntito de luz que todos llevamos dentro y me dan fuerzas para seguir. Y no sólo eso: despiertan en mí la ilusión y la energía para intentar dar a otras personas lo que ellos me han dado a mí. La música es alimento para el espíritu, para el alma.

maria del mar bone...

Theme From Schindl...

il divo passera.mp...

lunes, 23 de abril de 2007

VELAS Y VIENTOS.

Pocos valencianos deben quedar ya que no hayan paseado por nuestro nuevo y flamante Puerto, sede de la no menos flamante America´s Cup. Como suele ocurrir cuando uno está demasiado cerca de un objetivo, creo que la mayoría de nosotros lo vemos un poco borroso: No somos conscientes de la cantidad de personas que nos están envidiando en todo el mundo. De hecho, yo no era muy consciente hasta ayer mismo, cuando nos fuimos de buena mañana a recorrer el puerto de arriba abajo. En realidad, lo que pretendíamos era saber con suficiente antelación cuál era el lugar exacto donde se iba a colocar el escenario para el concierto de Il Divo, el próximo sábado. Pero para nuestra sorpresa, y con la colaboración estelar de un precioso día de primavera mediterránea, nos encontramos con una "marina" (ahora se llama así, como lo hacen los ingleses) luminosa, llena de vida, cosmopolita, híper-moderna, ... Nuestro paseo se convirtió en un verdadero placer. Por momentos, nos parecía estar en Montecarlo, o en una exclusiva terraza de Milán diseñada por alguno de esos famosos estilistas italianos. La salida de los barcos fue espectacular: me mareo sólo pensar en el precio de las quillas de esas embarcaciones de tecnología punta. Todo es puro lujo y superficialidad, pero a la vez, si se observa a esos hombres rudos, anchos como armarios, curtidos por el viento, apretados en la cubierta del barco, y deseando enfrentarse en el mar, no se puede evitar sentir un escalofrío de emoción: Una vez más, el hombre domina los elementos.
Pero, por la misma razón que me gusta mezclar el queso con la mermelada o las espinacas con las pasas, o el pollo con la manzana, lo que más me gusta es contrastar lo que ahora ven nuestros ojos con mis recuerdos de niñez. Aquel puerto desaliñado, sucio, con olor a pescado de cuando yo era niña. Algunos domingos íbamos a pasear al puerto, y yo me fijaba en los pescadores reparando las redes, en sus barcas llenas de parches, en los abuelitos que, con la mirada perdida en el mar infinito, sujetaban la caña con una mano y un "caliqueño" con los dedos de la otra: "¡Rubia! ¿Quieres pescar?" Y yo les contestaba con una mueca, arrugando la nariz, porque era una niña demasiado fina para plantearme siquiera agarrar una lombriz y enroscarla alrededor del anzuelo y clavarla en él para que los peces no se la llevaran así, como si nada...
Ayer me llenó de ternura la observación de un anciano, que, mientras miraba la majestuosa salida de los barcos a nuestro lado, y con ese acento de los valencianos auténticos, en un tono entre alegre y nostálgico, gritó: "¡La Mare de Deu! ¡Si Blasco Ibañez alçara el cap!" Todos los que estábamos a su alrededor le miramos, nos miramos y sonreímos, mientras veíamos alejarse, imponente, la última embarcación llena de deportistas bronceados, ricos y ávidos de batalla.

sábado, 21 de abril de 2007

Uno de mis sueños...



Si un día encontrase al famoso genio de la lámpara, con toda seguridad, uno de los tres deseos que pediría sería saber tocar el violoncello. Ese ha sido uno de mis mayores deseos (TODAVÍA no realizados) desde que era una niña.
¿Lo conseguiré algún día?
Esta es una de mis piezas favoritas de violoncello: La suite nº1 para violoncello de J.S.Bach. Es mi "regalito" de hoy.

No demos margaritas a los... viajeros del metro en hora punta.

Precisamente, "El País" publicaba hace poco este curioso artículo (a la vez que enormemente decepcionante por su contenido) que reproduzco aquí por venir muy a cuento del artículo anterior.
(En la foto: Joshua Bell en concierto y la leyenda: "Donde la música se hace alma: donde el alma se hace música.")

IMPASIBLES ANTE UN STRADIVARIUS

Los viajeros del metro de Washington no reconocen al violinista Joshua Bell
YOLANDA MONGE - Washington - 10/04/2007


El estuche que recoge el puñado de dólares es el de un Stradivarius de 1713, instrumento que con un solo arañazo vería desvirtuado el sonido que se le arranca de sus cuerdas. Reposa sobre el suelo de una de las más concurridas estaciones del metro de Washington en hora punta. La gente deja caer en él billetes de un dólar; monedas de 25 centavos... incluso nickels (de uno), como si su propietario fuera uno más de los muchos músicos callejeros que pueblan el suburbano de la capital de Estados Unidos.
Nadie sabe que el sonido proviene de un violín valorado en más de tres millones de dólares. Nadie sabe que quien toca la Chacona de la Partita número 2 en do menor, de Johann Sebastian Bach es uno de los mejores violinistas del mundo. ¿Qué está pasando? ¿Qué hace Joshua Bell, ataviado con vaqueros, camiseta de algodón y gorra de béisbol de los Nationals a la entrada del metro de L'Enfant Plaza, en pleno corazón gubernamental de Washington? ¿Acaso el niño prodigio que a los cuatro años colocaba gomas en los tiradores de los cajones y creaba melodías con ellas al abrirlos y cerrarlos ha caído en desgracia? ¿No había colgado Bell el cartel de "no hay entradas (de a 100 euros)" a principios de año en el Boston Symphony Hall? ¿Es éste el músico de 39 años que hoy recogerá en el Lincoln Center de Nueva York el prestigioso Premio Avery Fisher?
Lo es. Y amablemente se prestó en enero al "experimento" realizado por el diario The Washington Post, que un día se hizo esta pregunta: ¿Pasaría inadvertido uno de los mejores violinistas del país tocando en plena hora punta en el metro de Washington? La respuesta ha sido algo triste: sí. Y contradijo a Leonard Slatkin, director de la Orquesta Sinfónica Nacional de EE UU, quien aseguró que el músico recaudaría unos 150 dólares y que, de 1.000 personas, al menos 35 se detendrían formando un corrillo, absortas por la belleza de la música. Hasta un centenar, según Slatkin, echaría dinero en la funda del violín.
Nada de eso pasó. Bell se dejó la piel tocando piezas maestras durante 43 minutos. 1.070 personas pasaron por delante de él, según el Post. Sólo siete se quedaron a escuchar y a observar más de un minuto.
Teléfonos en los oídos, sorbos al café y paso rápido. La reacción general fue de total indiferencia. Tan sólo 27 personas le dieron dinero al violinista. En total, Bell almacenó en la funda de su Stradivarius 32 dólares y algo de calderilla. "No está mal", bromea, "casi 40 dólares la hora... podría vivir de esto. Y no tendría que pagarle a mi agente".
Aunque el metro de Washington no es uno de los más coloridos del país, a la gente no pareció extrañarle que uno de tantos músicos callejeros cambiara la habitual guitarra por las dulces notas del violín. "Sí, sí que he visto al violinista", confesó una usuaria del metro a un reportero del Post, "pero nada me ha llamado la atención". En el vídeo que grabó el periódico se ve a un niño de tres años que quiere quedarse un rato más. Pero su madre no tiene tiempo y le empuja escaleras arriba. "Mi hijo quería quedarse a escuchar. Pero yo tenía prisa".
Tan sólo una mujer le reconoció. Stacy Fukuyama, que trabaja en el Departamento de Comercio, llegó casi al final de su actuación. No lo dudó ni un segundo: el que tocaba el violín no era ningún artista callejero. Le había visto hacía tres semanas en un concierto en la Biblioteca del Congreso. Y se quedó mirando, atónita, hasta que la última nota salió del Stradivarius. "Ha sido lo más impactante que he visto en Washington", reconoce. "Joshua Bell estaba allí tocando en hora punta, y la gente no se paraba, ni siquiera miraba. ¡Algunos incluso le echaban monedas! ¡Cuartos de dólar! Yo eso no se lo haría a nadie". Lo que más extrañó a Bell, sin embargo, fue que al final de cada pieza no pasaba "nada". Nada. Ni un bravo, ni un aplauso. Sólo silencio.

STRADIVARIUS

Un Stradivarius (o Strad) es un instrumento de cuerda construido por los miembros de la familia italiana Stradivarius, originaria de Cremona (Italia), en el siglo XVII.
Los Stradivarius son muy valorados por los intérpretes más importantes del mundo y por los coleccionistas de antigüedades. Las características sonoras e individuales de estas obras de arte son consideradas únicas, y a menudo los instrumentos se identifican por el nombre de alguien, a menudo un músico famoso que fue su propietario o que simplemente lo utili
zó en algún momento para sus interpretaciones.
Ha habido muchos intentos de imitar la calidad del sonido de estos instrumentos. Existen muchas teorías acerca de como fueron construidos. Muchos creían que el barniz usado por Stradivari se hacía con una fórmula secreta que se perdió al morir su creador. Otra teoría señala que hubo un periodo de frío extremo en Europa en los años en que Stradivari vivió, una especie de edad de hielo menor que ocasionó que los árboles que crecieron durante esa época desarrollaran una fibra más compacta y con una mejor calidad mecánica sonora, pero existen instrumentos construidos en la misma época, con madera de los mismos árboles que no lograron la magnificencia de un Strad. Finalmente, se realizaron unas pruebas en las que se descubrió la presencia de partículas metálicas muy pegadas a la madera, lo que podría sugerir que el gran maestro hizo un fino tratamiento a las maderas que usaba con soluciones de sales metálicas, lo cual le confirió a sus instrumentos la fuerza y riqueza de sonido que tanto se aprecian.
Un Stradivarius genuino cuesta generalmente más de un millón y medio de dólares y los que fueron utilizados por lo
s grandes solistas como Yehudi Menuhin o Jascha Heifetz son invaluables.
De los más de 1000 instrumentos que fabricó Stradivari sólo quedan poco mas de 500 en circulación. En el interior de todos ellos se encuentra una etiqueta que dice:

"Antonius Stradivarius Cremonensis Faciebat anno 17..".

Siempre me ha parecido fascinante y misterioso el tema de los Stradivarius. Os recomiendo la película "El Violín Rojo", que cuenta la historia de un violín (podría ser un Strad) y aporta una teoría más acerca de la razón de su calidad: En un taller de la Italia del siglo XVII, un maestro artesanal crea su obra definitiva, un violín perfecto y barnizado en rojo, para su hijo a punto de nacer. A partir de ese momento, el instrumento viaja de mano en mano desde Europa a Canadá, pasando por China, hasta la época actual.

Bueno, y ¿sabéis por qué se me ha ocurrido escribir acerca de los Stradivarius? Pues porque la próxima semana, y gracias a que Alaquàs está hermanado con la ciudad italiana de Cremona, vamos a poder disfrutar de un concierto de Stradivarius, de esos 500 que quedan repartidos por el mundo. Este concretamente es un violín que se llama "Il Clisbee" y data de 1669. Iremos el próximo miércoles 25. Qué maravilla. Ya os contaré...

miércoles, 18 de abril de 2007

EL COLOR DELS POEMES


Mi amiga Matilde Portalés se dedica desde hace años al mundo de la ilustración de cuentos infantiles. Tanto se ha "sumergido" en ese mundo de princesas que bailan sobre flores, mariposas curiosas que aletean , peces de plata, bailarinas de papel o cucharas convertidas en barquitos que navegan en mágicas sopas de letras, que ella misma se ha transformado un poco en uno de sus personajes. A veces parece flotar, más que andar. La escuchas hablar y sólo le falta que sus frases acaben en una rima. Pero lo mejor es verla pintar, con una dulzura y un mimo que parece que acaricia el papel, más que dibujarlo. Me encanta pasarme un buen rato mirando y ad-mirando sus delicadas figuritas, con esas camisetas de rayas, esos vestiditos plagados de flores minúsculas, esas flores de tallos larguísimos... Mati ha sabido crear todo un mundo propio de imaginación y fantasía en cada página que ha ilustrado.
Pues bien, mañana se inaugura una exposición llamada "El Color dels Poemes" en el castillo de Alaquàs, con una parte de su trabajo. Como su nombre indica, esta exposición se centra en las ilustraciones aparecidas en varios libros de poesía infantil, concretamente "Versos al sol", "Petons y Abraçades" y "Per què els gats miren la lluna?". La exposición permanecerá abierta desde mañana jueves, 19 de abril, hasta el próximo 6 de mayo. Horario: Lunes a sábados de 10 a 14 y de 17 a 21h. Domingos de 10 a 14h.
Además, de paso se puede visitar el castillo de Alaquàs, que ha sido restaurado hace poco y que es una auténtica preciosidad. En resumen, una exposición exquisita en (y nunca mejor dicho) un "marco incomparable".

martes, 17 de abril de 2007

CITAS

De "La sombra del viento", Carlos Ruiz Zafón

“Una de la trampas de la infancia es que no hace falta comprender algo para sentirlo. Para cuando la razón es capaz de comprender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas.”



“Los regalos se hacen por gusto del que regala, no por mérito del que recibe.”



“Lo difícil no es ganar dinero sin más. Lo difícil es ganarlo haciendo algo a lo que valga la pena de dedicarle la vida.”

lunes, 16 de abril de 2007

DE COLORES

Hace poco hablé de la Aromaterapia. A pesar del escepticismo por parte de la profesión médica, varias investigaciones han demostrado la influencia de los aromas en el estado de ánimo, y por lo tanto en la salud. Y, para mí, la mejor prueba es que a mí personalmente me ayuda.
En los mismos términos puedo hablar de la Cromoterapia. ¿Verdad que cuando sale el sol nos sentimos más optimistas? Esta reacción no es casual. La luz es una fuente de energía y resulta imprescindible para la vida. Los colores proceden de la luz, e influyen también sobre nosotros. Hay terapeutas que usan el color en pruebas psicológicas y físicas. Sus tests se basan en que los colores estimulan diferentes partes del sistema nervioso. También en el feng shui, del que ya he hablado, se dice que los colores ejercen una poderosa fuerza en los sentimientos y los actos de los moradores de una casa. Es evidente que el color de la decoración del hogar, el de la ropa que vestimos, etc. influye en nuestro ánimo (todos lo hemos experimentado alguna vez) y
nos aporta o nos resta energía.
A lo largo del tiempo he ido reuniendo una serie de artículos sobre el efecto de los colores. Mi intención es, como en tantos otros temas, conocer simplemente unas reglas básicas sobre cómo actúa cada color para saber cómo utilizarlos.
Hay que tener en cuenta que la intensidad del color debe variar en función del grado de sensaciones de las que deseamos imbuirnos.

AMARILLO:
Para encontrarse mentalmente inspirado y locuaz, ya que estimula el intelecto y fomenta la comunicación. Pero hay que dosificarlo, porque en exceso satura la mente.
ROJO: Suele asociarse con emociones fuertes, como la pasión y la fogosidad. En cromoterapia se usa para establecer estados de debilidad física, pero en exceso puede causar agresividad.
AZUL: Aporta serenidad y relaja. Inspira sentimientos de paz y de predisposición espiritual.
VERDE:
Color equilibrado y curativo. Simboliza el crecimiento y la abundancia. Se utiliza contra la apatía. Bajo su influencia, se activa la curiosidad.
NARANJA: Es el color de la seguridad, de la alegría y la sociabilidad. Es antidepresivo.
VIOLETA: Infunde valentía y decisión. Favorece la intuición, la imaginación y la vida interior.
ROSA: Rebaja la actividad de las ondas mentales y deja la mente en un estado de relajación y simplicidad, eliminando cualquier rastro de agresividad. Combate el insomnio y el estrés.
BLANCO: Como contiene cantidades iguales de todos los colores, en cromoterapia se usa como tónico para el organismo en general. Da sensación de limpio y diáfano, pero si se abusa de él la atmósfera puede parecer demasiado aséptica. Es curioso porque, según la cromoterapia, puede provocar dos sensaciones muy distintas: plenitud o indiferencia.
NEGRO:
Representa la profundidad y el misterio de lo desconocido. Con moderación, ayuda a concentrarse en el mundo interior. Pero en exceso puede resultar abrumador y depresivo.

"Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas."

(Sidhartha Gautama 563 AC-486 AC.)

"¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida!"

(Rabindranath Tagore 1861-1941.)

sábado, 14 de abril de 2007

LA AUTENTICIDAD ES RIDÍCULA

Hace unos días, ocurrió algo en una de mis clases que me hizo pensar. Mis alumnos debían intentar expresar en inglés en qué lugar les apetecía estar en ese preciso momento utilizando una misma estructura (“I wish I was...”) Por turno, todos iban dando su ejemplo: “Desearía estar tumbado en la playa”, “Desearía estar durmiendo la siesta”, etc. , etc. Hasta que le tocó el turno a uno de los alumnos que ha mostrado mayor sensibilidad desde que empezó el curso. Su ejemplo fue “Desearía estar abrazando a mi madre”. El estruendo general fue abrumador. Todos se reían y ridiculizaban al pobre chaval, que se puso rojo hasta las orejas. Si hubiera existido una forma de hacerse invisible, de desaparecer y no volver nunca, creo que lo hubiera hecho sin pensarlo dos veces. Pero tuvo que soportar el “ridículo”, aliviado quizás levemente por mi intervención.
Si yo supiera que mi hijo ha dicho eso públicamente – le dije - me sentiría la madre más feliz del mundo. Enhorabuena por ser así de auténtico.
Él me envió una ligera sonrisa y, ya una vez terminada la clase y en el pasillo, hasta me dio las gracias.
Me consta que varios alumnos (aquellos que son menos parte del “rebaño” y más “persona”) posteriormente le pidieron perdón y se avergonzaron de su reacción. Seguramente, a sus ojos, su compañero se hizo desde entonces mucho más respetable. Desgraciadamente, los que saben apreciar la autenticidad son siempre una minoría.



Esta anécdota me hizo pensar en el vínculo entre lo auténtico y lo ridículo. Cuanto más personales somos, más nos identificamos con nuestras intenciones, más coinciden nuestros actos con nuestras ideas, y más ridículos somos. ¿Será el ridículo una fórmula lanzada por los hombres contra la autenticidad?
Somos más sinceros cuando estamos solos, puesto que no ponemos límites a nuestra sensibilidad. ¿Te has parado a pensar por qué podemos llorar al ver o escuchar algo que nos resulta emocionante, mientras nos crispamos molestos si lo oímos o vemos en público?
Pienso en el ridículo de Gandhi, que oponía la no-violencia a la artillería británica. O en Jesús, que afirmaba ser hijo de Dios con absoluta contundencia. O en Don Quijote, sufriendo lo indecible porque nadie veía en Dulcinea más que a una humilde criada.
No existe un acto humano sincero que no sea ridículo. Es más: Lo que el amor tiene de excepcional es que logra suprimir el ridículo entre dos seres, suprimir la censura impuesta de un modo maquinal.
Quizás el ridículo se resume en esto: vivir tu vida, desnuda, inmediata, rechazando supersticiones, convenciones y dogmas. Es decir, vivir tu vida siendo auténtico.

martes, 10 de abril de 2007

MI CASA HABLA POR MÍ



Al entrar por primera vez en una vivienda siempre recibo un conjunto de impresiones que, de forma consciente o inconsciente, me provocan sensaciones muy fuertes y hacen que me sienta cómoda o incómoda en su interior. Si me hicieran explicar por qué, probablemente no sabría dar una respuesta concreta. Tal vez la disposición del espacio o la luz, el tipo de mobiliario, los objetos decorativos... incluso el “aire” que se respira en su interior. Todo ello forma parte de una atmósfera que refleja la personalidad de sus habitantes y, por tanto, su forma de vida. Eso explicaría por qué generalmente me siento bien en la casa de las personas con las que comparto amistad y/o intereses y no tanto en las de aquellos con quienes tengo poco en común.
¿Te has parado alguna vez a pensar por qué en tu casa predominan lo tonos fríos sobre los cálidos, o al contrario? ¿Por qué tu casa tiende siempre al orden o al desorden? ¿Guardas en el armario todavía ropa que no te pones desde hace años? ¿Con qué frecuencia vacías la nevera y limpias su interior? Creo que, con un poco de sentido crítico, gracias a nuestra casa, podríamos conocernos mejor a nosotros mismos.
Según el feng-shui, la milenaria ciencia china para armonizar espacios, la casa y los objetos que la integran están dotados de una energía vital propia que interacciona con la de sus habitantes a través de sus reacciones, experiencias y recuerdos. Esta energía circula por la casa sin obstáculos si existe armonía, pero cuando se produce un desequilibrio, debido la mayor parte de las veces a la acumulación de objetos inútiles, suciedad y desorden, se estanca, y este atasco se trasluce en la vida de sus dueños.
Nosotros, en casa, intentamos establecer prioridades, para aproximarnos cada vez más a lo esencial. Regularmente llenamos bolsas con todo aquello que ya no necesitamos y le damos otro fin: o bien lo regalamos a quien sí lo necesita, o lo llevamos al contenedor, o lo “reciclamos” dándole otro uso en otra casa.
Está claro que desprendernos de los secundario para vivir con lo imprescindible no es sencillo. Hay quienes guardan las cosas “por si acaso” (¿será debido a una falta de seguridad y de confianza en su capacidad para obtener lo que necesiten en el futuro?). Otros (me incluyo en este grupo) dicen que no “pueden” desprenderse de ciertas cosas porque sienten que su propia identidad va ligada a ellos: el billete de avión de mi primer viaje a Alemania, la tarjeta con el menú de nuestra boda, un dibujo de cuando Elías tenía tres años, el último chupete de Marina...
Otros lo hacen porque piensan que siempre es mejor tener “de más que de menos” (muy propio de la sociedad consumista en la que vivimos).
Yo, cuando me deshago de lo que no necesito, siento una placentera sensación de alivio, de descarga, de limpieza tan profunda que es como una inyección de alegría y optimismo.
Pero hay muchos objetos, como algunos regalos, fotografías, recuerdos personales, que considero que sí necesito. Son cosas que tienen un valor especial para mí. Por eso, pienso que el criterio que debemos seguir a la hora de “poner orden” en nuestra casa es el de la relación que nos une a cada objeto, para ver si sintoniza con nuestras ideas y necesidades actuales. Si algún día la pulsera que pusieron a Marina en el hospital cuando nació deja de tener significado para mí (lo dudo), no dudaré en deshacerme de ella.
Para mí, el hogar no es un ente inanimado, sino parte de nuestra propia identidad. Y por esa razón debe evolucionar y avanzar con nosotros. Así, pretendo que la nuestra sea una casa VIVA. Tan viva como los que vivimos en ella.

miércoles, 4 de abril de 2007

HOLIDAYS, FERIEN, VACACIONES.


Hoy, exactamente a las 17.00, han empezado mis vacaciones de Pascua. Y no volveré al trabajo hasta el martes, 17 a las 9.30 exactamente.
Si yo, que disfruto con mi trabajo y con mis compañeros de trabajo, casi cuento las horas que me quedan para empezar y/o terminar mis vacaciones, no quiero ni pensar lo que será para otros (muy numerosos, por cierto) para los que su trabajo es casi una tortura.
El caso es que me voy con la satisfacción de un trabajo bien hecho (al menos me esfuerzo cada hora de cada día para que sea así) y con la perspectiva de unas vacaciones bastante más largas que para la media de los sufridos "currantes", entre los que se encuentran la mayor parte de mis familiares y amigos. También es cierto que en una profesión como la mía, las vacaciones son más que necesarias. Todos esos que se quejan de que los profesores tenemos vacaciones "demasiado largas" deberían al menos una vez en su vida enfrentarse a lo que es una clase de la ESO o de Bachillerato como las mías, con un mínimo de veintitantos alumnos, siempre "en pie de guerra". Imposible relajarse ni un segundo, porque "se te comen viva". En este trabajo, si no tuviéramos la posibilidad de descansar de vez en cuando, probablemente nos volveríamos locos.
Así que mañana partimos, rumbo a la paz del campo, pero también al jaleo de una casa mucho más llena que de costumbre. Una de cal y una de arena. Aunque el balance final siempre es de descanso del bueno.
Seguiré escribiendo: no puedo dejar de hacerlo. Pero todo quedará bien guardado hasta que pueda volver a este Mermaid Lullaby que me está dando tantas satisfacciones.
Felices Pascuas y hasta pronto.

martes, 3 de abril de 2007

del MATRIMONIO



Hace poco leí un artículo de Antonio Gala acerca del matrimonio. Me interesó desde el principio y estuve muy de acuerdo con Gala hasta el final. Me parece una reflexión profunda e interesante acerca del matrimonio. He aquí un pequeño resumen:


"Que el matrimonio sea indisoluble es algo que ni la misma Iglesia cree, después de tantas confusas -o inequívocas- declaraciones de nulidad compradas. Pero sí "llega a ser" indisoluble cuando, por razones casi imperceptibles, no vale la pena ya disolverlo. No sólo porque la edad haga difícil mirar hacia otros ojos, sino porque se ha producido un equilibrio de compensaciones que, de un modo sutil, nos gratifica.
El amor es eterno mientras dura, eterno y de cristal, porque nace como si fuera a durar siempre. Pero somos nosotros los que lo hacemos durar: nuestro comportamiento y nuestra comprensión. Para que subsista no basta con estar enamorado, ni significa nada "estar enamorados del amor".
Cuando se intenta comprender al cónyuge, que no es nunca lo que parece, o se avanza hacia él sin conocernos a nosotros mismos, o disfrazándonos (incluso por amor, a veces, para mejorar ante él), la pareja llega a la conclusión de que ya no hay dos allí, sino una multitud que, en lugar de quitarnos la soledad, la multiplica.
Para que sobreviva el amor- y el matrimonio- se precisa aceptar por ambas partes las carencias, las sombras, lo que huye como arena entre los dedos, el misterio del "otro", sus secretos que han de ser incorporados y no abolidos. En una palabra, transformar el ser soñado en uno próximo y real. A pertir de él tendrá que levantarse toda la vida nueva. Porque sólo desde la libertad y la verdad es posible el amor. Quizá el dolor no pueda evitarse, pero en su torno, como una yedra, crecerá el innegable amor. No de cine, ni de telenovela, ni de ranchera empalagosa, ni de consejería sentimental...
El amor, para ser una fiesta, se fabricará piedra a piedra y hora a hora. Siempre, claro, que valga la pena. Porque habrá pena: la de la dedicación, la de la entrega, la de acercarse con dificultad al "otro", ese ser misterioso nunca definitivamente conquistado que es el hombre o la mujer que amamos."

lunes, 2 de abril de 2007

EL PRESENTE




En ocasiones nuestros pensamientos oscilan únicamente en dos direcciones: el pasado y el futuro. ¡Como si no tuviéramos tiempo para otra cosa más que para depender de las expectativas que han quedado atrás o que aún no hemos obtenido! En ese ir y venir nuestras emociones y sentimientos también se ven afectados, ya que sin darnos cuenta distorsionamos la realidad. Por eso no es extraño que por momentos nos sintamos abatidos, confundidos, cansados. Aprender a vivir el "aquí y ahora", saber aplicar el famoso "carpe diem" que aprendimos en las clases de literatura del colegio, nos permite ser capaces de valorar lo que tenemos en cada instante y de saber sacarle el máximo partido.

Si alguien me preguntase cuál es la mayor lección que he extraído de la vida hasta ahora, quizás diría que, por fin, he aprendido a disfrutar de las cosas pequeñas que se suceden continuamente. Cada día necesito unos minutos para disfrutar de mi soledad, del silencio. Y entonces, aprovecho para analizar mi realidad. No la que imagino o la que rechazo, sino todo el conjunto, tal y como es realmente.

No guardo mi camisa nueva para el domingo: la estreno inmediatamente, para ir al trabajo. No guardo mi exquisita vela aromática para los invitados: la tengo encendida en este momento, mientras escribo. No guardo "para las ocasiones" nuestro delicioso pacharán casero, que compramos en nuestro viaje al Moncayo: comparto un "chupito" con mi marido después de la cena. No guardo mis pensamientos esperando a una persona concreta o el mejor momento: los comparto contigo ahora mismo.

Aquí tenéis un cuento muy ilustrativo, al hilo de estos pensamientos:


EL INDUSTRIAL Y EL PESCADOR.
Anthony de Mello ("El Canto del Pájaro")

Un rico industrial del norte se molestó cuando vio a un pescador del sur tranquilamente recostado en su barca y fumando su pipa.
-¿Por qué no has salido a pescar?- preguntó el industrial.
-Porque ya he pescado bastante por hoy.- respondió el pescador.
-¿Y por qué no pescas más?- insistió el industrial.
-¿Y qué iba a hacer con los peces?
-Ganarías más dinero.- fue la respuesta.- De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon. Pronto ganarías para tener dos barcas...y hasta una verdadera flota. Entonces serías tan rico como yo.
-¿Y qué podría hacer entonces?- preguntó de nuevo el pescador.
-Podrías sentarte y disfrutar de la vida.- respondió el industrial.
-¿Y qué estoy haciendo en este preciso instante?- respondió satisfecho el pescador.

Four very different voices fusing in glorious soaring harmony.

Título y leyenda de la foto: "Cuatro voces muy diferentes fusionándose en una gloriosa armonía in crescendo".

Ya os dije que volvería hablaros de Il Divo.
David, Sebastien, Carlos y Urs han supuesto un verdadero descubrimiento en mi vida. ¡Por fin cantantes que cantan de verdad! Esta mezcla de pop y ópera ("pópera", como ellos lo llaman) no me cansa nunca.
Por supuesto, siempre están los puristas que les critican diciendo que sólo son cuatro chicos guapetes vestidos por Armani que no tienen ni idea de lo que es la Ópera (así, con mayúscula). Los hay incluso que se atreven a afirmar que ni siquiera son ellos los que cantan. Ya me imagino quiénes son estos últimos: típicos mediocres incapaces de reconocer que alguien puede tener buen aspecto y además cantar bien. ¿Quiere eso decir que no es posible que alguien tenga más de una cualidad apreciable al mismo tiempo?(pobrecitos, qué triste...).
Está claro que es una música muy comercial (son número 1 en ventas en el mundo actualmente). Pero eso, más que disgustarme, me alegra. Es esperanzador que tanta gente sea capaz de apreciar unas voces con calidad. ¿Y qué si son guapos? ¿A quién le amarga un dulce?
Tuve el privilegio de estar en el concierto de Zaragoza, en mayo pasado. La potencia y calidad de sus voces me mantuvo flotando durante todo el concierto. Fue una velada impresionante, inolvidable. Un tiempo para el disfrute.
Y estaré en el concierto de Valencia, a finales de este mes de abril. Sólo de pensarlo me da un vuelco el corazón. Os lo aseguro.
Hoy os hago un regalito sonoro. Que lo disfrutéis.
Pour Que Tu M'aime...

domingo, 1 de abril de 2007

TOP TEN





















A petición de mis lectoras, y para variar, una "frivolidad".







TOP TEN de los hombres más atractivos...


10. Olivier

9. Rodrigo

8. Russell

7. Ricky

6. Keanu

5. Viggo

4. Sebastien

3. Richard

2. Urs


y ..... number ONE:


1. M A N U E L !!!


¿Contentas?


Sé que muchos de vuestros "TOPS" están en esta lista. ¿Que no está tu NUMBER ONE? ¿Quieres que lo añada? ¡Mándame tu TOP TEN!

Esto me está trasladando a mis 15 años. ¡Qué guay!