sábado, 6 de septiembre de 2008

CUENTOS PARA SENTIRSE QUERIDOS

Marina tiene la suerte de contar ya, a sus cinco años, con una biblioteca amplia y bonita. Pero, entre todos esos libros, siempre escoge sus preferidos.
Los tres libros que voy a recomendar forman parte de esos que le hemos leído ya tantas veces que conoce gran parte de su texto de memoria. Y no se cansa nunca de escucharlos. Una vez y otra nos vuelve a pedir que se los contemos.
Así que ahí están, siempre junto a su cama, en su mesilla de noche. A veces, un cuento nuevo les roba protagonismo durante un par de noches, pero al final siempre vuelven a su posición inicial.

Marina necesita saber (como cualquier niño) que se le quiere incondicionalmente, cuando estamos con ella y también cuando no estamos, mientras permanece en la escuela; cuando recibe palabras amables y cuando la tratamos con aspereza; cuando le dedicamos atención exclusiva y cuando su presencia se diluye con la de otros niños; cuando alabamos sus logros y cuando reprobamos sus malas acciones.

Y esto es lo que tienen en común estos tres cuentos y otros de sus preferidos: nos ayudan a expresar todos esos sentimientos para que comprenda que, en cualquier circunstancia, seguimos queriéndola…

Las Palabras Dulces
Carl Norac Claude K. Dubois. Editorial Corimbo

Hoy Lola se ha despertado con un montón de palabras dulces en su boca y tiene la necesidad absoluta de decírselas a alguien, pero papá se va corriendo a trabajar, mamá tiene prisa,…


Siempre Te Querré, Pequeñín
Debi Gliori. Editorial Timun Mas

Soy un zorro pequeño, muy enfadado y tristón y nadie me quiere de corazón - dijo Colín. Pero eso no es cierto y la madre del pequeño Colín se lo quiere demostrar: Ésta es la preocupación de todos los niños. Por eso los padres desean convencerlos de que el amor no tiene barreras y que no hay travesura tan grande que no se pueda perdonar. Este atractivo libro lo dice todo e incluso algo más.
Mamá, ¿De Qué Color Son Los Besos?
Elisenda Queralt Carla Pott Edición de Itsmagical (Imaginarium)

En este cuento dulce, una mamá explica a su niño que los besos pueden ser de muchos colores, naranjas por la mañana, cargados de vitaminas y vitalidad, o verdes como la música, o amarillos: llenos de luz y de sol… y… ¿cómo serán por las noches?