sábado 14 de noviembre de 2009

Weimarer Götterfunken - Chispas divinas en Weimar.

Casa de Schiller y Museo.


De mis clases de Historia en el Colegio Alemán de Valencia recuerdo milagrosamente una enorme parte de su contenido, probablemente por mi enorme admiración hacia Helmut Graf, mi profesor de Historia por aquel entonces. Esa admiración perdura a través del tiempo, y todavía utilizo y aplico a mi vida muchas de las frases que él repetía una y otra vez en clase, y que tenían que ver mucho más con una filosofía de vida, de la que me impregné para siempre, que con una mera información histórica.



Pues bien, Herr Graf me habló por primera vez de Weimar, una ciudad del Bundesland Thüringen (Estado de Turingia), situada a orillas del río Ilm. La historia de aquella ciudad me fascinó desde el primer momento, porque Weimar había sido durante siglos uno de los lugares con mayor riqueza cultural de Europa. Fue hogar de grandes personajes como Martin Luther, Johann Sebastian Bach, Johann Wolfgang von Goethe, Friedrich Schiller, Wilhelm Nietzsche, Hans-Christinan Andersen o Franz Liszt, entre otros. Y ha sido siempre un lugar de peregrinación para la intelectualidad alemana, desde que Goethe se trasladó por primera vez a la ciudad a finales del siglo XVIII, convirtiéndola a principios del XIX -con la ayuda de numerosos artistas e intelectuales- en el centro cultural de la Europa de la época.


Parque sobre el río Ilm.

Weimar clásico es el conjunto de las edificaciones declaradas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1998, basándose en la alta calidad artística de los edificios y parques públicos y privados tanto en la ciudad como en sus alrededores, que son testimonio del florecimiento cultural del período clásico en Weimar.


Goethe-Schiller Denkmal (Estatua de Goethe y Schiller)

Pero Weimar también se relaciona estrechamente con la historia alemana. La Weimarer Republik (República de Weimar) fue el régimen político y, por extensión, el periodo histórico que tuvo lugar en Alemania tras su derrota al término de la Primera Guerra Mundial, entre los años 1919 y 1933. Aunque en aquella época el país conservó su nombre de Deutsches Reich (Imperio Alemán), posteriormente se ha denominado así a ese período histórico porque fue en Weimar donde se reunió la Asamblea Nacional constituyente y se proclamó la nueva constitución, que entró en vigor en 1919. En 1933, la República de Weimar dejó de existir, ya que el triunfo de Adolf Hitler y las reformas llevadas a cabo por los nacionalsocialistas la invalidaron, instaurando una dictadura totalitaria, el llamado Tercer Reich.

La era del Nacional Socialismo y la Segunda Guerra Mundial dejaron en Weimar hondas heridas. Weimar llegó a convertirse en el centro neurálgico del Nacional Socialismo; y de forma dolorosa, el nombre de Weimar ha quedado ligado para siempre al campo de concentración de Buchenwald, situado a las puertas de la ciudad sobre un monte llamado Ettersberg. Pero, al igual que la mayor parte de las ciudades alemanas, castigadas cruelmente en el infierno de la guerra, Weimar supo curar sus heridas y edificar maravillas sobre las ruinas del sufrimiento.


Parque sobre el río Ilm con la casa de campo de Goethe y su jardín.


Casa de Johann-Sebastian Bach de 1708 a 1717.


A veces, los deseos se cumplen. Y así fue cómo, hace unos años, por fin, tuve la oportunidad de visitar Weimar. Como siempre que algo me produce entusiasmo, respiré hondo e intenté convencerme de que la imagen idílica que Herr Graf me había trasladado de esta pequeña ciudad no se iba a corresponder con la realidad (es una forma de autoprotección contra la decepción, que suelo utilizar con frecuencia). Pero la sorpresa fue que no sólo no me decepcionó, sino que aquella tranquila, silenciosa, verde, pacífica e híper-culta ciudad, consiguió dejar en mí una huella imborrable. Paseando por aquellas calles me sentí parte de una de las páginas más brillantes de la historia de la humanidad. Como suele ocurrirme cuando la belleza me sobrepasa, creo que apenas hablé durante todo el recorrido (éste es otro de mis métodos para intentar retener la belleza con mayor eficacia). Y cuando abandoné Weimar, recuerdo que intenté hasta el último momento llenarme los ojos y los pulmones de aquella atmósfera tan única, y me sentía orgullosa al pensar que Goethe, Schiller, Bach, y tantos otros genios lo habían hecho antes que yo. Y durante el camino a casa (una casa de madera alquilada, situada sobre un río, en mitad de un bosque...), medité satisfecha sobre la grandeza del espíritu humano.

Exactamente igual que ayer, cuando salí del Palau de la Música de Valencia, emocionada todavía tras escuchar por enésima vez la 9ª Sinfonía de Beethoven. Iba yo pensando en lo glorioso que puede llegar a ser un artista, capaz de una creación así, y canturreando la “Ode an die Freude”, cuando llegando a las sublimes palabras de Schiller “Freude schöner Götterfunken” ("Alegría, hermosas chispas divinas”), recordé un precioso parque de Weimar, sede de la casa de campo de Goethe, en el que vi esa maravillosa palabra alemana “Götterfunken” ("Chispas divinas"), clavada con enormes letras en el suelo. Y me prometí a mí misma sacar aquellas fotos del olvido y colgarlas aquí para compartir uno de mis grandes tesoros.

Preciosa puerta con decoración de sirenas en un restaurante del centro de Weimar.


Fuerza y ternura.





Nikki McClure es una artista de Olympia, Washington, conocida por sus laboriosos e intrincados trabajos en paper cut. Con una lámina de papel y un cuchillo crea un lenguaje audaz que traduce la compleja poesía de la maternidad, naturaleza y activismo en una única y entrañable imagen.




viernes 13 de noviembre de 2009

Reloj maternal de la octava jornada.





"Reloj maternal de la octava jornada."

jueves 12 de noviembre de 2009

El Viaje - Cuento.

Cuento basado en "Los nueve peldaños" (Anne y Daniel Meurois-Givaudan)

EL VIAJE

Cuento

PRIMERA JORNADA

Hace ya mucho que no me preocupa mi aspecto físico. Sólo recuerdo vagamente el cuerpo que cuidé y alimenté un día. En realidad, hoy no me queda nada que se parezca a un cuerpo. Mi cuerpo existe ya sólo en mi memoria, si es que acaso estos recuerdos y sensaciones inconexas pueden conformar una auténtica memoria. Sólo SOY. Nada más.

Intento definir este estado mío actual y me es casi imposible. Soy una especie de voluntad que vaga entre espacios infinitos; una voluntad que percibo rodeada de un halo luminoso. Sólo eso. A veces, tras un intenso esfuerzo, recuerdo casi con dolor un cuerpo pesado y torpe. Un cuerpo femenino, creo. Y, sólo a veces, me llegan imágenes que poco a poco se difuminan y acaban por diluirse en este espacio amable pero desconocido que me rodea. Escenas que poco a poco se me escapan y yo intento retener desesperadamente, porque sólo ellas me atan ya a lo que llamé “vida” un día. En una insistente imagen en blanco y negro veo ese cuerpo de mujer que identifico como mío. Lo observo desde lejos, desde arriba. A su alrededor, todo transcurre con una lentitud exasperante. Seres que deambulan sin rumbo, sumidos en una tristeza amarga, profunda. En relieve veo, entonces, gotas de sangre de un rojo intenso, que se convierten en densos ríos de angustia y desesperación bajo mis pies. Yo me limito a observar,impotente, y no entiendo... La tristeza forma parte de mi propio ser y me vuelve pesada, quiero irme, dejar de pertenecer a una patética escena a la que no puedo encontrar salida. Y al fin lo consigo, rompo las cadenas que esos llantos han tejido a mi alrededor y vuelo lejos... ligera... y, sin mirar atrás, me adentro en espacios sin sombras, espirales que se suceden mostrándome colores nunca imaginados, matices delicados que me envuelven y me arrastran, remolinos que me abrazan maternalmente y a los que me abandono sin pensar ya, sin sentir, sólo me entrego, me entrego...

SEGUNDA JORNADA

Aquí soy como un grano de arena en una playa inmensa. Pero sé que esta playa es sólo un decorado que mi alma ha creado. Aún me quedan recuerdos que me resisto a abandonar. Recuerdo una playa luminosa. Y el mar, con su vaivén despreocupado. Ciertas imágenes son tan claras, tan poderosas, que siento que forman parte de mí. También recuerdo el sabor a mar de las lágrimas, el tremendo peso de los cuerpos, el dolor agudo de una pérdida, la angustia de una larga espera, estrangulando la garganta.Y el calor del sol, la suavidad de una caricia, y la tibieza de un niño en mis brazos, su olor tan limpio, sus manitas, su llanto...

TERCERA JORNADA

He vuelto a dormir un sueño largo y profundo. No sé cuánto tiempo ha pasado. ¿Acaso existe aquí el tiempo? Al despertar en este mundo de paz absoluta he sabido con certeza que no voy a permanecer en él mucho más. Ahora, esta paz que observo desde fuera, ya no está en mí. Hay algo que me empuja a salir de aquí. A la vez un temor, una obligación ineludible y una atracción más fuerte que mi propia voluntad que no puedo explicar. Hoy tengo la energía y el entusiasmo necesario para reconstruir, para volver a empezar. Es hermoso: cada vez que me reafirmo en mi deseo, esta playa que habito se llena de una luz aún más densa, más cálida, y los recuerdos más bellos se agolpan en mi memoria. Una energía más poderosa que yo, que todo, me empuja anulando cualquier resto de voluntad. Hoy, al fin, la decisión está tomada: renaceré.

CUARTA JORNADA

Acabo de despertar de otro largo y extraño sueño, un viaje de retorno esta vez, en el que los rasgos de un rostro, como aletargados, me han ido llegando uno tras otro. Al despertar, hace unos instantes, el rompecabezas ha encontrado su unidad y he visto ante mí primero el rostro, luego el cuerpo entero de una mujer muy joven. No puedo alejarme de ella. Su vientre emite un resplandor del que no puedo escapar. Reconozco cada uno de sus rasgos. Es ella.

QUINTA JORNADA

Desde aquel día en que vi por primera vez a la que hoy reconozco como mi madre, la he visitado continuamente. Me siento feliz cuando permanezco en su resplandor. Es dulce, agradable. En la danza sosegada y luminosa que emite su cuerpo, atraen mi atención especialmente unos destellos alrededor de su vientre. No sé si proceden de su propio cuerpo o si éste los atrae de algún misterioso lugar ajeno a ella.

SEXTA JORNADA

Por fin conozco la razón de ser de esos destellos que se arremolinan alrededor del cuerpo de mi madre. Están fabricando el molde en el que creceré. Nunca lo hubiera sabido si hoy no hubiera entrado, por primera vez, en mi nuevo cuerpo. No sé cómo ha sucedido. He sentido la necesidad apremiante de estar en presencia de mi madre, de estar dentro de ella. Me he acercado tanto, que de pronto me he sentido como aspirada. Mi primera sensación ha sido de náuseas, de ahogo. El inmenso ser con el que me identifico ha sido capaz, milagrosamente, de ocupar un espacio minúsculo. Allí dentro he oído sus latidos, su respiración. Y de nuevo he recordado el mar, ahora tempestuoso, sobrecogedor, bellísimo.

SÉPTIMA JORNADA

Mi cuerpo sigue creciendo. Hoy he recibido la llamada de mi madre en mitad de uno de sus sueños. Cuando he acudido, la he sentido como una hermana, como una amiga. Como tal me ha hablado. Teme a la muerte, la suya y la mía. Pero ¿qué es aquí, allí, la muerte? Sólo lo que espera en la otra orilla, la desconocida. Yo misma, muy pronto partiré, moriré en este lado para llegar a tu vida. También yo tengo miedo. Todo va tan deprisa... ¿Recordaré allí todo lo que sé ahora? No debo olvidar aquel primer vuelo, libre ya de ataduras, de sufrimiento, que me arrastró suavemente hacia espacios luminosos ; y luego la paz absoluta que yo decidí romper movida por no sé qué fuerza poderosísima. La decisión, por fin, de volver para llevar a cabo una tarea. Esta vez con la convicción de que mi alma encierra una sabiduría infinita que sólo necesito recordar, una conciencia que debo mantener despierta.

OCTAVA JORNADA

Hoy mi madre ha resbalado y se ha caído, arrastrando con ella ese cuerpecito, el mío, que todavía forma parte de ella. Está asustada. También mi corazón se ha sobresaltado. Hoy más que nunca tengo la sensación de poseer un corazón que late y se acelera. Mi madre ha hallado el modo de tranquilizarme. Como siempre, ha posado sus manos sobre su vientre y lo ha acariciado. Ha cerrado los ojos y me ha imaginado bajo su propia carne. Y por algún extraño milagro, al notar mis pies y mis puños golpeándole las entrañas, se ha sentido protegida. Mi presencia la hace fuerte, igual que ella me fortalece a mí. Con los ojos cerrados, en silencio, ha empezado a buscarme un nombre. Yo se lo he susurrado, y su sonrisa me ha dicho que me ha escuchado. Ahora la veo feliz; canturrea mientras pinta diminutos corazones, lunas y estrellas en mi cuna. Hay tanto amor en cada pincelada que querría precipitar mi llegada, acurrucarme ya en sus brazos, dejarme mecer por ella. Intento calmar mi ansiedad y sólo consigo que, de pronto, en torrente, me lleguen los recuerdos de cada una de mis heridas, cada escena dolorosa del pasado que no quiero repetir, tantos errores que no supe corregir a tiempo, el dolor que causé. ¿Cómo decir a mi madre que el alma que acoge no es virgen, que es una memoria viva? La redondez de su vientre me devuelve al mundo en el que ella respira, se mueve. Es tan joven... Sigue canturreando mientras espera mi llegada. Pronto verás, madre, que no estás fabricando algo que va a pertenecerte. Llegaré a través de ti, sencillamente.

NOVENA JORNADA

-El nacimiento-

Ya queda muy poco. He sido durante largos días y noches un complicado universo en formación, una fabulosa sinfonía imposible de describir. Sé que se acerca el momento de la partida, de la llegada... El vientre que tan celosamente me ha guardado se sobresalta una y otra vez. Oigo voces nerviosas allá afuera. Y distingo su voz. La de la mujer que me ha hablado, que me ha cantado. Creo que desciendo...¿o asciendo? Aquellas espirales de luz tan familiares, me llevan ahora hacia ella. Yo confío, una vez más, y me dejo arrastrar. Todo fluye a mi alrededor. Sé que lo llevo todo conmigo: Cientos de existencias acumuladas en mi alma. Vengo con una misión. Debo recordarla. Confío. Es hermoso volver, y sin embargo... Ahora me ahogo, siento un vértigo, una luz me ciega. ¡Tengo frío, tengo hambre! Necesito sus manos, su pecho... ¿Me imaginabas así, madre? No debo distraerme, no debo olvidar de dónde vengo. Pero ha sido un largo viaje, y estoy tan cansada...Creo que me duermo, me duermo...

FIN DEL VIAJE – EL COMIENZO



miércoles 11 de noviembre de 2009


Sentado, solo, en la montaña de Jingting


Los pájaros han tornado a sus nidos en bandadas.
Perezosa, la última nube se aleja.
La montaña es mi única compañera
Ni al uno ni al otro nos cansa mirarnos.

Li Bai.


Galería de John & Fish


martes 10 de noviembre de 2009

Quan ella dorm...

"Noche"
Néstor Martín


SONET

Quan ella dorm el gaudi somnolent
del vell jardí vibrant de flors i nit,
passant per la finestra sóc el vent,
i tot és com un alenar florit.

Quan ella dorm i sense fer-hi esment
tomba a les grans fondàries de l’oblit,
l’abella só que clava la roent
agulla -fúria i foc- en el seu pit.

La que era estampa, encís i galanor
i moviment ambigu, és plor i crit.
I jo, causa del dol, de la dolçor

en faig lasses delícies de pecat,
i Amor, que veu, ulls closos, el combat,
s’adorm amb un somriure embadalit.

Bartomeu Rosselló-Pòrcel


Cuando ella duerme y disfruta soñando / del viejo jardín, vibrante de flores y noche, / pasando por la ventana soy el viento, / y todo es como un suspirar florido.

Cuando ella duerme y sin hacer mención / cae en las grandes profundidades del olvido, / soy la abeja que clava al rojo vivo / la aguja -furia y fuego- en su pecho.

La que era estampa, encanto y galanura / y movimiento ambiguo, es llanto y grito. / Y yo, causa del dolor, de la dulzura / desfallezco en delicias de pecado, / y Amor, que ve, ojos cerrados, el combate, / se adormece sonriendo, embelesado.




Bartomeu Rosselló-Pòrcel. Poeta español en lengua catalana nacido en Palma de Mallorca en 1913 y fallecido en Barcelona en 1938. A pesar de su temprana muerte, es una figura esencial de la poesía catalana de la primera mitad del siglo XX.


También en la voz de Mª del Mar Bonet, en su disco "Raixa".




lunes 9 de noviembre de 2009

Auch eine Berlinerin.


20 Jahre nach dem Mauerfall

20 años tras la caída del Muro,

bin ich auch eine Berlinerin.

yo también soy una berlinesa.

Herzlichen Glückwunsch!!

¡¡¡Muchas Felicidades!!!


Brandenburger Tor, 1945

Brandenburger Tor, 2009

¿Cuál es la verdad de esta ciudad de Alemania? La paz real en Europa nunca puede estar asegurada mientras a un alemán de cada cuatro se le niega el elemental derecho de ser un hombre libre, y de elegir un camino libre.

En dieciocho años de paz y confianza, esta generación de alemanes ha percibido el derecho a ser libre, incluyendo el derecho a la unión de sus familias, a la unión de su nación en paz y la buena voluntad con todos los pueblos.

Vosotros vivís en una defendida isla de libertad, pero vuestra vida es la parte más importante. Elevad vuestros ojos por encima de los peligros de hoy y las esperanzas de mañana, más allá de la libertad de esta ciudad de Berlín, y veréis que todos los pueblos de Alemania avanzan hacia la libertad, más allá del muro, hacia un día de paz con justicia, más allá de vosotros o nosotros, para toda la humanidad.

La libertad es indivisible y cuando un hombre es esclavizado ¿quién es libre? Cuando todos seais libres, llegará ese día en el que esta ciudad estará unida y este país y este gran continente de Europa estará en paz y tendrá esperanza.

Todos los hombres libres, dondequiera que vivan, son ciudadanos de Berlín. Y por lo tanto, como hombre libre, yo digo estas palabras con orgullo: “Ich bin ein Berliner”.


Fragmento del discurso de Kennedy en Berlín
junio de 1963


Nota manuscrita de Kennedy para su dicurso en Berlín, con curiosa transcripción fonética alemán/inglés

("Ish bin ein Bearleener")

domingo 8 de noviembre de 2009

"Elégante Accoudée à une Balustrade"
Paul-Louis Delance



"La soledad es el imperio de la conciencia."

Gustavo A. (Domínguez Bastida) Bécquer



sábado 7 de noviembre de 2009

... et in pulverem reverteris.

"Dizziness"
Iman Maleki

"Cada uno tenía su pasado encerrado dentro de sí mismo, como las hojas de un libro aprendido por ellos de memoria; y sus amigos podían sólo leer el título."

(De “El cuarto de Jacobo”, Virginia Woolf)

Virginia Woolf propuso en 1927 en un debate radiofónico de la BBC imprimir los libros en un papel que al cabo de tres meses se redujera a polvo. Si la obra era buena, habría que imprimirla de nuevo. Así, "la mayoría de libros tendría una muerte natural en meses", afirmó. "Ningún espacio sería malgastado, ninguna basura recolectada". Faltaba más de una década para que se fabricase algo parecido a un ordenador, pero Woolf ya barruntaba la posibilidad de que las obras literarias no justificasen todo el papel que ocupan.”


(Guillermo Alonso, El País Digital, 06.11.09)

"Studying"

La idea de Virginia Wolf parece brillante, no sólo por el ahorro de espacio y la reducción de basura, sino porque esa “selección natural” nos ahorraría grandes decepciones a los amantes de la literatura. Los estantes de las librerías estarían ocupados sólo por aquellas obras dignas de ser leídas. Y yo no me habría encontrado nunca ante situaciones tan desagradables como aquella vez que decidí arrojar un libro a la chimenea, e incluso disfruté viendo cómo se convertía en cenizas, mucho más valiosas en su humildad que aquella sarta de necedades encuadernadas. O aquel día que dejé sobre el banco de un parque un libro infame, porque me negué siquiera a que entrara en mi casa. Supongo que algún incauto se lo llevaría, pensando incluso que había tenido suerte aquella mañana.

Será que soy una sentimental. Será que algunos de mis más bellos recuerdos están ligados a los libros, los de toda la vida. Pero deseo de corazón que ni los ordenadores ni los e-books, tan de moda últimamente, puedan reemplazar nunca el tacto, el olor, el dulce placer de un buen libro entre nuestras manos.

Espero que la lectura analógica pueda convivir pacíficamente con la lectura digital, en un mundo en que lo digital ha arrasado con el resto de los medios. Y espero que esa muerte natural de la que hablaba Virginia Woolf tenga lugar antes de que el próximo mal libro llegue a mis manos. No sé si mi sensible corazón resistirá asistir a la quema de otro libro, por mucho que lo merezca, o su abandono, quedando expuesto a los peligros de la calle, como esos perritos de ojos tristes que te siguen a veces por el barrio…

"End of examinations"

http://www.imanmaleki.com/

Niños solidarios.

La cadena de tiendas de juguetes Imaginarium, junto con la Fundación Antena 3 y Mensajeros de la Paz, han organizado la “II Campaña Anual Niños Solidarios”. Esta campaña consiste en la recogida de juguetes para ser entregados a los niños más necesitados.


El mecanismo es sencillo y divertido: hay que decorar una caja de zapatos, poner dentro un juguete en buen estado, sencillo, resistente y sin pilas, tapar la caja, poner una etiqueta indicando si es para niño o niña y la edad para la que es el juguete y finalmente entregarlo en cualquier tienda Imaginarium de los 28 países en los que están presentes. (ver tiendas AQUÍ)

Cuando hoy entreguemos nuestra caja en Imaginarium, seremos sólo como un granito de arena trabajando contra el inmenso desierto de la pobreza en el mundo. Pero, al menos, mientras Marina pintaba la caja y la decoraba con cariño, ha quedado plantada en ella una diminuta semilla de solidaridad. Si la semilla, como espero, consigue arraigar en el terreno fértil que es mi hija, germinará y se hará fuerte con el tiempo.

Y si cada uno de nuestros hijos lleva esa semilla plantada, y no nos damos por vencidos, poco a poco iremos arrebatando terreno al desierto y convirtiéndolo en terreno tan fértil como lo es el corazón de los niños.

viernes 6 de noviembre de 2009

Viene y se va.

"Muchacha en la ventana"
Salvador Dalí, 1925.


Viene y se va, caliente de oleaje,
arrastrando su gracia por mi arena.
Viene y se va, dejándome la pena
que, por no venir solo, aquí me traje.

Viene y se va. Para tan breve viaje
talé el jazmín, segué la yerbabuena.
Ya no sé si me salva o me condena:
sé que se va y se lleva mi paisaje.

Sé que se va y me quedo frente al muro
de la lamentación y del olvido,
oscuro el sol y el corazón oscuro.

Viene y se va. Yo nunca lo despido.
Al oído del alma le murmuro:
-”Gracias, bien mío, por haber venido”.-

Antonio Gala


jueves 5 de noviembre de 2009

Watteau y la melancolía.

"Estudio de tres mujeres en diferentes poses"
Antoine Watteau

En los museos hay algunos cuadros que, misteriosamente, atrapan nuestra atención y consiguen hipnotizarnos de tal modo, que ante ellos llegamos a perder la noción del tiempo. Al final, algún toquecito amigo nos hace despertar y nos devuelve a la realidad de esa sala, de ese museo. Pero en ese instante, y aunque nuestra vida dependiera de ello, no podríamos precisar el tiempo que hemos permanecido observándolos.


No puedo saber a priori qué cuadros van a ser los que me van a “atrapar” a mí de ese modo, pero sé que los que lo hacen, permanecerán en mi recuerdo hasta el final de mis días. Probablemente me tocan alguna fibra sensible , algún punto escondido que ni siquiera yo conozco. Es el caso de la obra que os voy a mostrar y de algunas otras de las que ya he hablado anteriormente.


Han dicho de Watteau que fue el pintor de las emociones sutiles, aún inconscientes para el espíritu de quien las está sintiendo. Será por eso que me gusta tanto.


Antoine Watteau (1684-1721)

"La peregrinación a la isla de Citerea" (1717)

Óleo sobre lienzo, 128x193 cm.

Museo del Louvre, París.


Desgraciadamente, hay que marcharse. Ha sido una fiesta hermosa, pero se termina. Un alegre grupo al completo se afana en el camino de regreso y desciende la colina con tranquilidad. El busto de Venus se dispone a recuperar su soledad. Conservará, como recuerdo de esos momentos felices, una guirnalda de flores enroscada en el pedestal. Las nubes empiezan a oscurecer el cielo; el día va tocando a su fin.


Las parejas situadas a la derecha del cuadro retienen nuestra atención. Cada una ilustra una forma de reaccionar ante ese sutil dolor que procura la dicha que se acaba. A la derecha, el hombre trata de aprovechar los últimos momentos para seducir a su compañera. En una negación conmovedora, intenta ignorar que ha llegado la hora de irse. La segunda pareja está tranquila; no hay reacciones desmedidas: el hombre está ayudando a su amiga a levantarse tranquilamente. Ambos parecen aceptar la evidencia: se ha terminado, hay que regresar. Otra pareja parece recoger un mantel, lo pliegan juntos, aceptando también el fin de la fiesta. En cuanto a la última pareja, el hombre ya se está alejando, de espaldas, mientras que la mujer se vuelve por última vez, con una sonrisa melancólica. Está impregnándose de todos esos momentos que acaba de vivir. No sabe si volverá a vivir momentos parecidos.


En nuesta vida, a menudo esos momentos sutiles se mezclan, como en la obra de Watteau, el placer (se estaba tan bien…), la melancolía (qué tristeza al despedirse…) y la inquietud (¿y ahora qué?).


¿Qué hacer con nuestra felicidad cuando entra en declive? ¿Aferrarnos febrilmente a ella? ¿Llorarla antes de tiempo? ¿O aceptar el fin con serenidad?

Quizá la esencia misma de la felicidad se encuentre contenida en esos momentos: una nube que pasa por delante del sol, las conversaciones que languidecen, un dejo de tristeza en las miradas, ...


“Cuando la llamada de la felicidad

llega a ser demasiado insistente,

sucede que la melancolía

se presenta en el corazón del hombre.”


Albert Camus


Watteau pinta este cuadro en el ocaso de su corta vida, antes de fallecer víctima de la tuberculosis. Su vida nunca se pareció a los temas que pintaba. No fue un hombre de mundo, ni un vividor. Fue un hombre tímido, de temperamento bilioso. Es fácil pensar que, toda su vida, mantuvo ante la felicidad esa mirada algo dolorosa: cada momento contiene en su interior el anuncio de su fin. De ahí surge, quizá, la nostalgia que impregna sus cuadros, aunque describan fiestas o momentos felices. En esta marcha de Citerea –un lugar mítico donde los vientos céfiros depositaron con gran delicadeza a Afrodita, tras nacer de la espuma de las olas-, Watteau nos describe esa sensación de declive de la felicidad y la dulce tristeza que la acompaña.


"El juego del amor"


"La muestra de Gersaint" (Detalle)


"Campos Elíseos"


"Júpiter y Antíope" (Detalle)

miércoles 4 de noviembre de 2009

Mini Doll, Mini Bug & Súper Mati.



Estas son las delicadas maravillas que ha creado nuestra hada particular, nuestra amiga Mati.
Y van los listillos de Imaginarium, y se las apropian. Menos mal que me han dejado traerme estos dos mini-tesoros a casa...

Y aquí andamos la sirenita y yo, pega que te pega: Una parejita de pájaros enamorados por aquí, una mariquita con vestido floreado por allá. Estas preciosidades que brillan como las alas de la mismísima Campanilla, vuelan ligeras ante nuestros ojos asombrados. Luego observamos nuestras manos y sonreímos: se nos ha quedado pegado a los dedos el polvillo mágico de la varita de Mati.

Oye, Mati: un día de estos tendrás que confesarnos tus secretos de hada buena. Nosotras, en justa correspondencia, seremos tus guías y te acompañaremos en un recorrido fascinante por nuestros mares, que tú pintaste un día de color violeta. ¿Te acuerdas?







lunes 2 de noviembre de 2009

An den heutigen Vollmond - A la luna llena de hoy.



An den Mond
Johann Wolfgang von Goethe
(fragmentos)

Füllest wieder Busch und Tal
Still mit Nebelglanz,
Lösest endlich auch einmal
Meine Seele ganz;

Breitest über mein Gefild
Lindernd deinen Blick,
Wie des Freundes Auge mild
Über mein Geschick.

Jeden Nachklang fühlt mein Herz
Froh- und trüber Zeit,
Wandle zwischen Freud' und Schmerz
In der Einsamkeit.

(...)

Selig, wer sich vor der Welt
Ohne Haß verschließt,
Einen Freund am Busen hält
Und mit dem genießt.

..........

De nuevo colmas valles y arbustos
de resplandeciente niebla,
y también de pronto el alma
del todo calmas y aquietas.

A mi alrededor tu sedante
mirada doquiera esparces,
cual una amiga mirada
que se duele de mis males.

Horas alegres y tristes
en mí dejan largo eco
y, entre dolor y alegría,
solitario merodeo.

(...)

Feliz aquel que sin odio
de este mundo se retira,
y en brazos de un fiel amigo
disfruta en plácida dicha.


domingo 1 de noviembre de 2009

Juramento.


Como al protagonista de “El Gran Azul”, también a mí el mar me da paz. Si lo observo durante un rato y en silencio, todo empieza a cobrar sentido. Y, también como él, cuando me sumerjo en el mar, me lleno de una energía que no encuentro en ningún otro lugar, y adquiero una perspectiva distinta y esclarecedora de las cosas. Adentrarme en el mar, curiosamente, me aleja de la Tierra y me ayuda a observarla con ojos nuevos. Consigo así el mismo efecto que si me subiera a una nave espacial y observara nuestro “Gran Planeta Azul” desde lejos. El mar no es, efectivamente, tan distinto del espacio.

"Niños Selenitas"

Mi amigo Elio, sin embargo, ha elegido emigrar a la Luna. Así, observa la Tierra desde una pacífica atalaya, más allá de las miserias terrícolas, y adquiere esa misma perspectiva privilegiada. Y desde allí señala lúcidamente y denuncia las injusticias, el horror reinante aquí abajo, el dolor que sufren los inocentes. Y todo ello sin perder de vista la belleza que nos rodea: el enorme regalo de la naturaleza, el arte humano que nos dignifica, la buena gente, que hace que nuestra lucha diaria valga la pena…
Ha establecido su hogar junto al Mare Serenitatis, donde sólo sus amigos selenitas rompen en ocasiones su soledad. Y no tiene la menor intención de volver a la Tierra.

De la Luna nos llega su “Juramento Selenita de Amor a la Vida”, que esta Sirena, desde las profundidades del Océano, suscribe sin reserva ninguna.

"Juramento"

“Yo, hijo de las estrellas, frente a las almas primitivas que maltratan y destruyen la Vida, y frente a los cómplices activos o pasivos de la barbarie del hombre, egoístas incapaces de apiadarse de quienes sufren injusticia, juro por la Luna y por el amor que rige mi corazón, proteger la sensibilidad en la Tierra y la sabiduría del espíritu humano, así como defender la paz, la libertad y la ecuanimidad entre la familia de criaturas vivientes, cuya evolución favoreceré sin recurrir jamás a la violencia.”

Elio Milay


sábado 31 de octubre de 2009

El Gran Azul.


Hay un lugar muy extraño en nuestro planeta, el lugar más misterioso y desconocido del mundo. Es un lugar no muy distinto al espacio, donde se difuminan las relaciones convencionales del tiempo y la distancia. Es un lugar mágico y peligroso, al cual el cuerpo humano y el espíritu deben adaptarse. Es el único lugar en el que algunos seres humanos se sienten en armonía.

El protagonista de "El Gran Azul", Jacques, es un ser calmado, enigmático, profundo y sincero. Un ser de otro mundo, más arraigado al mar que a la vida de los hombres. Cuando debe elegir entre el amor a una mujer y el amor al mar, no lo duda: a esas alturas, todos sabemos que ese amor hubiera sido viable sólo si el hubiera sido humano o ella hubiera sido realmente una sirena.

Este hombre-pez que es Jacques, se siente empujado a ser un elemento más del mar enigmático, rico, libre, más puro y real, que vive más de acuerdo con las leyes del cosmos, de la creación. Es un místico que, en su afán de ser cada vez más un hombre-pez, consigue una unión misteriosa con el mar, con el universo.


El Gran Azul es, sin duda, una película existencial y poética: A Jacques se le revela su condición y se reconcilia con su propia naturaleza. Se acerca al mar, al cosmos, y encuentra el sentido de la vida.




viernes 30 de octubre de 2009

Spanish way of life.


“La energía que el hombre y la mujer dedican a la producción de bienes materiales aparece cuantificada en todos nuestros índices económicos. Pero la energía que el hombre y la mujer dedican a la producción, en sus propios hogares, de niños felices, sanos y seguros de sí mismos, no cuenta para nada en ninguna estadística. Hemos creado un mundo trastornado.”

“La vida familiar queda reducida a pocos momentos al día y tiene consecuencias en el número de hijos por mujer, en el número de rupturas matrimoniales, en la cantidad de antiestresantes que estamos tomando y en las bajas por estrés, que son más que las bajas por maternidad.”

“Los españoles dormimos poco, producimos menos, vamos por delante en fracaso escolar, por detrás en exportaciones, nos accidentamos más y gozamos menos de la familia. ¿Cómo se explica esa colección de despropósitos?"

Tiempo para todos” es un vídeo de 13’ realizado por ARHOE, la Comisión Nacional para la Racionalización de los horarios, para mostrarnos las consecuencias laborales y sociales del “Spanish way of life” y las ventajas de introducir cambios en él.


Cançó de la Sirena.


Esta "Canción de la Sirena" cierra el LP Jardí Tancat de María del Mar Bonet, de 1981.

. La letra es del poeta modernista Miquel dels Sants Oliver; la música, de Lautaro Rosas.


CANÇÓ DE LA SIRENA


Ah de la barca! Un palau
més esplèndid que la nau
aquí tindries...

Sé d'uns braços nacarins
i un pit de dolços coixins;
tu hi dormiries...

Carns d'alabastre remulls
i cabelleres raülls
tu les hauries...

Sé la cançó de l'oblit
que entabana l'esperit
l'escoltaries...

En la blavor dels fondals
els meus ulls són dos fanals
brilla que brilla...

La bonança del meu port
és eterna com la mort:
vine, vine, vine...



(¡Ah de la barca! Un palacio más espléndido que la nave aquí tendrías... Sé de unos brazos nacarados y un pecho de dulces cojines, donde tú dormirías... Carnes de alabastro empapadas y cabelleras ensortijadas, tú las tendrías... Sé la canción del olvido que hechiza el espíritu, la escucharías... En el azul de los abismos mis ojos son dos fanales, brilla que brilla... La bonanza de mi puerto es eterna como la muerte: ven, ven, ven...)