jueves, 9 de abril de 2009

Más allá de la ciencia.

Un fractal es un objeto semi geométrico cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas. El término fue propuesto por el matemático Benoît Mandelbrot en 1975 y deriva del Latín fractus, que significa quebrado o fracturado. Muchas estructuras naturales son de tipo fractal.

Los fractales se usan también como punto de unión entre el arte y la ciencia, un ejemplo de eso es el científico-poeta chileno-alemán Mario Markus.

Foto de CV de Mario Markus.

Mario Markus (Santiago de Chile, 29 de julio de 1944) se doctoró en Física en la Universidad de Heidelberg, Alemania. Actualmente es profesor en la Universidad de Dortmund, Alemania. Ha publicado 140 artículos en revistas científicas y tres libros científicos.

Cerca de 1980 descubrió para sí las artes plásticas utilizando "el ordenador como pincel". Recorrió el mundo en numerosas exposiciones organizados por el Goethe Institut y por la Royal Society de Gran Bretaña.

Gracias a una iniciativa de la Editorial Birkhaeuser (Basilea, Suiza), que reunió a poetas para escribir textos sobre cada uno de sus dibujos computacionales, Markus entró en contacto con el mundo literario y comenzó a escribir poesía. Su primer libro en este ámbito fue "Poemas de Invierno" (Ed. Betania, Madrid, 1990).

Mario Markus tiene el espíritu de un renacentista moderno, pues además de creer en la fuerza de la ciencia, cree en el poder del arte y de la palabra. Entre la ecuación racional de la ciencia y del sentimiento humano, el hombre es integral y guarda un equilibro humano y verdadero,

„Lo que ha nacido en otras épocas, lo que ha sido descubierto por otras culturas, nos permite explicarnos que antes fue la palabra y después se crearon los símbolos, y cuando se crearon los símbolos, el hombre inventó la poesía, les dio nombres a las cosas. Un astrónomo, que descubre un planeta, le da un nombre a ese planeta, y él es un poeta, porque con su telescopio recoge impresiones desconocidas para otros hombres, él crea, relaciona y da nombres a lo que descubre en el cielo. Desde ese entonces, el hombre habla en forma abstracta, enumera a las cosas, las ata como nudos a una red de conocimientos nuevos.” (Mario Markus)

Sabemos que los caminos para llegar a la poesía no tienen una sola regla y un solo orden establecido. Gustavo Adolfo Béquer, poeta español romántico, nos alertaba sobre ello, cuando escribía: „Mientras halla algo insondable o desconocido, donde los límites del conocimiento no puedan llegar, habrá poesía...“

Es decir, donde la ciencia no ha copado con resultados definitivos y no tiene alternativas que ofrecer al hombre por otros caminos, se nos abre la poesía. En Mario Markus, estos caminos se ofrecieron espontáneos, pero también se realizaron a través del experimento, del constante trabajo con la ciencia bioquímica. Hasta allí, entonces los ojos del físico, del arquitecto, de un relojero. Más allá, quién describe o usa el verbo para exaltar lo que sucede en el ritmo de ese mundo y de sus elementos, trasgrede las reglas de la física, se ubica en el camino de la poesía.

Quien, como Mario Markus, descubrieron el valor de la palabra después de muchas odiseas imaginativas, se dio cuenta también, que las líneas, los puntos y los colores en aquellos espacios convencionales, a los cuales les podía dar nombres, no bastaban solamente para designar lo que podían expresar los sentimientos, sino que era necesaria la palabra, y que ella tenía el poder de abarcar otros espacios de la creación humana.

Fuentes: http://www.josepabloquevedo.com/, - Wikipedia.


"Mandala+Fractal"

"Haces de luz"

"De una ramita de olivo"

"Fractal rosa"
http://mandalasdeyahaira.blogspot.com/

ANTÍPODA

Tu alba no es mi alba,
tu noche otras estrellas.
Tu estío es nieve y nieve.
Sin embargo, estás tan cerca.
Tras mi horizonte bajo su peso
se curvó, tras tu horizonte, la tierra.
Su arco se traga de tus vides los zorzales.
Sin embargo, está tan cerca.
Llevo prendido tu retrato en mi entrecejo:
tus últimos ojos en la fría antesala.
bebo cada tarde una copa, roja de tus vides.
Sin embargo, están tan lejos.


EN CHILE TÚ

Quiero ser los ojos
navegantes de tus sueños,
sangre de tus labios,
desaguaderos gigantes
de lágrimas y océanos
que separan nuestros cuerpos.

Quiero derribar
el celoso guardián de tu templo,
sudar tu sudor, oler tu incienso,
guardar tu calor
en un escapulario etéreo
subiendo a aquel lugar sin nombre
de donde nadie ha vuelto
y de allí: volver, descender contigo
a la aguda piedra y al polvoriento trigo.

Quiero derribar
las barras del destierro
y en un triunfal aquelarre
de entrelazados destinos
dar por licuar lo que fue hierro,
de este dolor la tinta amarga,
el dulzor secreto de nuestro vino.

Quiero reposar
de tantos golpes, de tanto vicio,
de tanto anhelo solitario.
Dame un cojín para colocar
mi cabeza tan pesada,
ahí no más, así no más,
y susúrrame al oído
que mis versos son tus versos
y que los versos son anillos.

Mario Markus

5 comentarios:

Lili.- dijo...

Sirena ME-EN-CAN-TO tu entrada de hoy!. Como veras, también mis intereses van por estos lugares ancestrales, de reencuentro con la esencia de lo humano...
Te dejo un beso grande!,.

Yahaira Valverde dijo...

Sirena, tu bondad me conmueve y me emociona que mis sentimientos de agradecimiento no los puedo describir en este comentario.

Mis fractales, están contentos de quedarse aquí, he visto la cantidad de piruetas que hacen.

Tu mar es precioso, en este mar que te guarda, donde el sol y la luna te acompaña; los cangrejos, sirenas, delfines son compañeros ideales para tu mar bondadoso.

A pesar que yo sea hoja, rama, árbol o flor; me transformaré y mostraré mis dotes de sirena, me hundiré contigo para acompañarte, navegar y disfrutar de está maravillosa aventura que tu creaste.

Un beso enorme, sirena.

Gracias por este detalle. Los poemas me hicieron suspirar más de una vez y la información es invalorable. Me hiciste sonreir...

Elio Milay dijo...

Yo me callo.

Sólo leo y releo;
miro y remiro; aprendo
con vosotras. Y disfruto
como un delfín que salta al cielo y se sumerge...

Mermaid Lullaby dijo...

Yahaira:
El colmo de la felicidad sería tener amigas sirenas como tú nadando conmigo cada día y cada noche en este mar.
Gracias.

Lili, Elio:
Juntos formáis una mágica y espiritual luna azul que le viene muy bien a mi mar.
Besos dobles.

Carpe Diem dijo...

Recuerdo que uno de los capítulos que más me gusto de El Código da Vinci fue cuando empieza a contar la relación que guardaban las proporciones de El Hombre de Vitrubio, el número áureo o Divina proporción y la secuencia de Fibonacci, que se puede encontrar en la naturaleza, en la flor de un girasol o en las curvas de una concha.

Un tema realmente apasionante el que nos dejas y un artículo muy trabajado.

Gracias.