martes, 7 de abril de 2009

Ulises y las Sirenas.

Mosaico de Ulises y las Sirenas.
Detalle de la parte central. Museo del Bardo. Túnez.

Y cuando se puso el sol y cayó la oscuridad, mis compañeros se echaron a dormir junto a las amarras de la nave. Pero Circe me tomó de la mano y me hizo sentar lejos de mis compañeros y, echándose a mi lado, me preguntó detalladamente. Yo le conté todo como correspondía y entonces me dijo la soberana Circe:

"Primero llegarás a las Sirenas, las que hechizan a todos los hombres que se acercan a ellas. Quien acerca su nave sin saberlo y escucha la voz de las Sirenas ya nunca se verá rodeado de su esposa y tiernos hijos, llenos de alegría porque ha vuelto a casa; antes bien, lo hechizan éstas con su sonoro canto sentadas en un prado donde las rodea un gran montón de huesos humanos putrefactos, cubiertos de piel seca. Haz pasar de largo a la nave y, derritiendo cera agradable como la miel, unta los oídos de tus compañeros para que ninguno de ellos las escuche. En cambio, tú, si quieres oírlas, haz que te amarren de pies y manos, firme junto al mástil que sujeten a éste las amarras , para que escuches complacido, la voz de las dos Sirenas; y si suplicas a tus compañeros o les ordenas que te desaten, que ellos te sujeten todavía con más cuerdas.”

Odisea, Canto XII - Homero

7 comentarios:

Elio Milay dijo...

NIEBLA MUSICAL


¡Odiseo, te amamos! Ven, deprisa.
Con nosotras, olvida viaje y dudas.
Ven… Acércate más. ¿Oyes la risa?
Te esperamos amenas y desnudas.

Déjanos desgarrar tu alba camisa,
Besaremos tu boca cuando acudas
A nuestra isla de amor a ti sumisa,
Si del mástil por fin te desanudas.

Odiseo, detente… ¿No nos quieres?
¿Por qué aúllas y huyes de ese modo?
¡No te alejes de nuestro dulce canto!

- Cruel neblina con voces de mujeres…
- Vuelve aquí, te deseamos comer todo…
Corazón, ¡no provoques triste llanto!


AVISO MISÓGINO


La dulzura feroz de una sirena.
Necio, rígido hedor a sal marina.
Sucia, liosa e impúdica, obscena
Te seduce sin fin. Te contamina.

Apariencia de luz, alma de hiena,
Hizo esclavos canteros en su mina
A marinos sin rumbo. Te enajena.
Tu periplo encadenará a la ruina.

Corazón: Ten coraza de langosta.
Vencerás al peligro: Ciego y sordo.
Sólo atiende la recta, seria pauta.

Cuídate del anzuelo a toda costa.
O use cera tu tropa y a ti a bordo
Átente fuerte al mástil, bionauta.


(Elio Homero Milay Simpson)

Juls~ dijo...

Beautiful poetry ... the translation is close enough to understand. You never cease to amaze me with all the wonderful stories of the Mermaid.

It's amazing what man's mind can create when he wants something! ;)

{xoxo} Juls~

Elio Milay dijo...

"Hay hombres que no dejarán de ser Ulises; pero hay sirenas que, a su paso, guardarán silencio."

Autora:

http://aurapieldeluna.blogspot.com

Mermaid Lullaby dijo...

Nunca, nunca, ni siquiera durante media millonésima de segundo, pensé en estas Sirenas ante las que hay que protegerse cuando bauticé el blog. Lo último que yo querría es obligar a nadie a que se pusiera una coraza a modo de protección al avistar a mi Mermaid. Más bien todo lo contrario.
Aquí huele a sal marina. Pero es un perfume relajante. El alma de la Sirena parece y es de luz. No hace esclavos. Más bien libera. Y si caes en su anzuelo te hará todo lo feliz que pueda.

Estoy convencida de que las Sirenas de Ulises no cantaron. No les valió la pena.

Mermaid Lullaby dijo...

Hi, Juls!
Thank you for reading all my posts, although they´re not written in English. I´m afraid the translator doesn´t help very much in transmitting the "soul" of the texts and poems.
But at least, you understand what they all are about!

Some days ago, friends of mine were here for supper, and I showed them your cups. At first they thought I was just joking, when I explained, where they had come from. When they realized it was true, they said this exchange of handmade gifts was amazing! And thought we were really lucky.
So do I.
Besos.

Carpe Diem dijo...

Si en vez de gladiador hubiera sido marino como Ulises no se encontraría mástil capaz de sujetarme. Hay dos cosas a las que soy incapaz de resistirme, una a los perfumes de Sirena y otra a sus cantos. Y si me pierdo, pues me pierdo.

Luego, “que me quiten lo bailao”

¡Qué le vamos a hacer! Raro que es uno…

Elio Milay dijo...

Señora Sirena. Se supone que es usted mer-maid, no ar-pía. Son cosas diferentes. Si en vez de Mermaid fuese el Hada Madrina de Cenicienta, ¿cree que yo la confundiría con la Bruja Avería?

No no no no no no no...

Los sonetos venían a cuento de la entrada en la usted habla de las sirenas arpías de la Odisea. Pero todo se lo toma a niveles personales. Cada día se está pareciendo más a un cangrejo azul que vi esta mañana en el espejo del cuarto de baño.