viernes, 8 de mayo de 2009

Parsley, Sage, Rosemary and Thyme.


“Es curioso, pero generalmente uno no suele justificar sus hábitos alimenticios. La pregunta del tipo por qué soy vegetariana, suena más bien a oraciones tipo ¿por qué soy católico? ¿por qué soy abogado? o ¿por qué soy soltero? Es mucho más frecuente que te pregunten ¿por qué no comes carne? que ¿por qué comes carne?

Seguramente hay muchas respuestas a la pregunta por qué comes carne. “Porque me gusta”, “porque así fui educado”, “por costumbre”, “porque no me gustan las verduras”, pero ninguna de ellas me parece que esté implicando algo más que una cuestión de gusto. En cambio, cuando se nos pregunta ¿por qué no comes carne? nos vemos obligados a dar toda una explicación que justifique nuestra decisión.

Y no me parece mal si lo veo como parte del proselitismo que necesita el vegetarianismo, es sólo que a veces me canso de repetir siempre los mismos argumentos, como si no fuera evidente por qué no debo comer carne. Y que conste que digo “debo”, porque sé muy bien que no hay ningún código que me impida hacerlo y con ello no violo ninguna ley ni cometo delito alguno. Sin embargo, estoy convencida de que sí hay un código implícito entre los animales y yo. Por supuesto no es un acuerdo al que hayamos llegado con ellos, es más bien un acuerdo al que llegamos con nosotros mismos: si está en mis manos evitar el máximo sufrimiento posible debo comportarme coherentemente con ese objetivo.

No estamos ya en la época en que podíamos cerrar los ojos ante el sufrimiento animal y pretender que no pasaba nada, tampoco sería defendible argüir que el ser humano siempre ha comido carne y que así es la cadena trófica. Nosotros, los seres humanos, tenemos opciones de acción que pueden evitar el sufrimiento o perpetuarlo y ejemplo de una de esas opciones es no comer carne. Estoy orgullosa de ser vegetariana, aunque a veces me enfrente a las pobres opciones gastronómicas que se nos ofrecen por ahí. Tengo confianza en que poco a poco ganaremos un estante en el supermercado, independiente al de los productos dietéticos o especiales para diabéticos.

Quizá un día mi interlocutor no me cuestione cuando le diga que soy vegetariana y me pida que le sugiera un restaurante o le recomiende una receta sin carne porque le interesa conocer más sobre el vegetarianismo.”

Leonora Esquivel
Fundadora y Directora de Anima Naturalis.


Es un placer presentaros desde aquí el nuevo blog de Cocina Vegetariana de la Sirena: "Parsley, Sage, Rosemary and Thyme" ("Perejil, salvia, romero y tomillo"), que toma su nombre de la maravillosa canción de Simon y Garfunkel, "Scarborough Fair", y que pretende aportar una sabrosa melodía de aromas y sanos placeres a vuestra cocina, a vuestro estómago y a vuestro espíritu.

Allí, entre fogones, frutas, verduras, especias, sabores y perfumes varios, os espera la Sirena. Visitadla y la sorprenderéis... con las manos en la masa.




7 comentarios:

Carpe Diem dijo...

Ahora mismo me paso para ver que nos estás preparando, y si es verdad que siempre que entremos en tu nuevo blog, te pillamos... con las manos en la masa.

Espero que tu cocina sea grande, porque entre los cantos de sirena y los efluvios de tus platos vas a tener tantos comensales como adictos a tu playa. Seguro que pronto está llena de marineros, gladiadores, selenitas, hadas, magas y hasta hobbits. Y si encima hay un ligero toque a canela… pues mucho mejor.

Yo me apunto a la teoría de Pitágoras.

“Una dieta vegetariana nos proporciona energía pacífica y amorosa, y no sólo a nuestro cuerpo; sino, sobre todo, a nuestro espíritu”.

Muchas suerte, aunque creo no te hará falta, ya tienes mucho camino hecho.

Besos.

Fuerza y Honor!… y buenos alimentos.

Lili.- dijo...

Felicidades Sirena! Ha sido una excelente idea, tu vocación pedagógica es fantástica!
Por supuesto que ya estuve por allí, y tomé nota de algunos licuados que veré de hacer este fin de semana.
Y la pregunta, como dice nuestro amigo Máximo Décimo Meridio Carpe Diem es: Qué tan grande es tu cocina? Qué cenamos hoy?.
Un beso grande, desde la Bahia.-

Mermaid Lullaby dijo...

¡Cómo me gustaría poder reuniros a todos en torno a una enorme mesa para disfrutar de una rica cena vegetariana!
Quién sabe, quizás algún día...

Carpe Diem dijo...

Bueno Sirena, te vamos a tomar la palabra. Así que ya he reservado un hueco en mi agenda por si cualquier día recibo una invitación para esa gran cena o comida. Que sepas que a mí ya me están llegando los efluvios que emanan desde tu cocina. ¿Qué estás preparando? Quizás una quiche de verduras, o una Musaka, o un delicioso y refrescante batido? Ummmm!

Besos.

Mermaid Lullaby dijo...

Definitivamente, creo que voy a inaugurar el "Club Clorofila", de los amigos del blog veggie. Todo aquel que pertenezca al Club, tendrá derecho periódicamente a disfrutar de una cena vegetariana a la luz de las velas preparada por la Sirena, con sobremesa musical, infusión digestiva y lectura de poemas de temática culinaria a cargo de la propia cocinera.
Y si para ello tiene que venir de Argentina o de Perú, pues que venga, no?
Qué os parece?

Lili.- dijo...

Yo me anoto! Seré socia del Club Clorofila! Ya empezar a percibir con los sentidos tus manjares, el amor y el arte con que dispondrás la cena, el vino y la poesía de nuestro amigo Meridio, la charla siempre entretenida del amigo selenita, la dulzura cándida desde el Perú y la presencia de tantos amigos más que seguramente serán miembros, son motivo mas que suficiente para que ya mismo corra a buscar un pasaje :0)
Un beso grande y a seguir cocinando Sirena!.-

Carpe Diem dijo...

Se me está ocurriendo una idea divertidísima, ¿“El Club de la Clorofila”?

Ya os contaré…