lunes, 4 de enero de 2010

Altea y Albir: Mar y más mar...


Estos días de vacaciones me sirven para descansar, para compartir más tiempo con los míos, para meditar y replantearme tantas cosas… Y también para reencontrarme con viejos amigos o -por qué no- descubrir nuevos horizontes.


En mi obsesión por encontrar paz y equilibrio, una vez más, me he acercado a la Costa Blanca, siempre tan luminosa y tan típicamente mediterránea. Ya echaba de menos a mi querida Altea, ya necesitaba reencontrarme con sus playas, de suaves piedras blancas, con su mar, de un azul inconfundible, con sus callejones antiguos y sus casas de pueblo olvidado por el tiempo, que sigue allí, vigilante, observando el mar como lo observan las gaviotas: desde lo alto, majestuosos ambos y orgullosos de su esencia marina.



Pero esta vez, siguiendo la costa, llegué hasta un lugar nuevo, de sorprendente belleza: la playa de Albir. Allí se encuentra la ya famosa “Sha Wellness Clinic”, una mezcla entre hotel-clínica y paraíso en la Tierra, de líneas puras, una construcción que mira el mar desde los riscos del parque natural de “Sierra Helada”, rodeada de jardines muy “zen” y rebosante de luz mediterránea, en un entorno que huele a incienso y a pino, y en el que sólo se escuchan las gaviotas.

Dicen que quien se aloja en ella, puede llegar a curar su alma. Y yo lo creo.


Playa de Albir (Alfaz del Pí)



Y allí dentro, especialistas macrobióticos, acupuntores, profesores de yoga, taichí, meditación, masajistas, chefs… Todos ellos firmes creyentes en la necesidad del equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Porque sólo así se alcanza la salud y la felicidad, y el ser humano alcanza su verdadero potencial. Lástima que sólo unos pocos puedan permitírselo...


Playa de Albir y Parque Natural de Sierra Helada.



Por alguna razón, aquella zona atrae a hombres y mujeres de mente avanzada, que buscan el sosiego de la naturaleza, el benigno clima, y quizás también rodearse de gente igualmente pacífica y acogedora, acostumbrada a recibir con los brazos abiertos a gente de todo del mundo que buscan una vida más tranquila, más plena, más armoniosa.


No sólo tuve la oportunidad de visitar la “Sha Wellness Clinic”; también el primer “Bio-Apart-Hotel” certificado en España: Venus Albir, construído bajo los criterios de la Geo-Bioconstrucción con materiales y pinturas ecológicas, con un sistema de energías renovables para el calentamiento de agua y el aprovechamiento de aguas pluviales. Hasta el mobiliario es ecológico. Cuentan además, con un Bio-Restaurante basado en el uso de productos ecológicos y que, por supuesto, ofrece la posibilidad de una dieta vegetariana.


Y el mar… a la vuelta de cada esquina. Maravilloso.


Fotos: Ana-Mermaid