jueves, 14 de octubre de 2010

Conexiones perdidas.

"My dreamy neighbor who plays obscenely loud music"
(Mi maravilloso vecino, que pone la música obscenamente alta.)

"Sometimes when you have played music late into the night or come home in the wee hours and turn it on, I knock on our shared wall or scold you the next day, but all along I am thinking how dreamy you are and how I just want to make love to you."

A veces, cuando pones música hasta altas horas de la noche o cuando vuelves a casa de madrugada y la enciendes, doy golpes en la pared que compartimos, o te regaño cuando te veo al día siguiente, pero todo el tiempo estoy pensando en que eres maravilloso y en cómo me apetece hacerte el amor.

Sophie Blackall



"Mensajes en una botella, señales de humo, cartas escritas en la arena; los equivalentes modernos son los posts divertidos, tristes, maravillosos, esperanzados, desesperados, poéticos, de las páginas web de Conexiones perdidas. Cada día, cientos de extraños intentan acercarse a otros extraños basándose en la fuerza de una mirada, una sonrisa o un sombrero azul. Sus mensajes tienen la duración de vida de una mariposa. Yo intento hacer visibles algunas de ellas."

Sophie Blackall

(Brooklyn , New York)

Mira estas
CONEXIONES PERDIDAS
(en Nueva York)


Cuando te subí el cuello del abrigo para protegerte del frío... en la esquina de E Houston y Bowery... y te miré a los ojos... estuve tentado de besarte... pero yo no robo mujeres de otros hombres... y sin embargo... estuve tentado...


Chica de la bicicleta dorada con forma de cisne.
Te vi navegando por la Jay Street
sobre las 4p.m. sobre la bicicleta dorada más gloriosa.
Creo que me he enamorado.



Ayuda con el equipaje.
Sólo quería darte las gracias por ayudarme a llevar mi maleta anaranjada y rosa.
Realmente significó mucho, porque estaba teniendo un día verdaderamente terrible.


La chica medio-asiática de la camiseta verde.



MI CONEXIÓN PERDIDA

Un día de invierno, hace muchos, muchos años, yo salía de una sala de conciertos. Todavía resonaba Schubert en mi cabeza. Llovía a cántaros y no llevaba paraguas. Me resguardé junto a la salida de los músicos. Todos salían, miraban al cielo, y echaban a correr en una u otra dirección. Tú saliste con el estuche del violín en la mano. Miraste al cielo... pero no saliste corriendo. Me miraste y sonreíste al verme calada hasta los huesos. Me pediste que cogiera tu violín y saliste a parar un taxi. El agua resbalaba por tu pelo mientras seguías sonriendo. Te devolví el estuche, entré en el taxi y me quedé observándote embobada mientras me alejaba en la noche. Y allí te quedaste, calado hasta los huesos, y sonriendo. Todavía no sé por qué me fui. Te sigo buscando en cada orquesta, en cada concierto.



11 comentarios:

Cronopias dijo...

Ay Mermaid! Esto no se le hace a una "romántica incurable" como yo.

Ya sabes que tengo el doctorado en "amores imposibles" o lo que es mismo en "conexiones perdidas".

¿dónde encuentras estas maravillas?.


No me he olvidado de tu receta pero no he visto aún a mi profe de cocina.

¡cuánta miel hay en este post!

Graciela dijo...

Me ha EN-CAN-TA-DO!!!!
Cuánto me recordó a mí misma (hace mil años) esa chica saltando arriba de la cama al son de la música!!!
Me pregunto con nostalgia si estas románticas "conexiones perdidas" se acaban en la juventud...o si aún seguiremos disfrutándolas.
Gracias por algo taaaaan bonito, me alivianas mi malestar, que apenas cede.

Florencia dijo...

Maravilloso. Maravillosísimo. Tremendo "post". "Mi conexión perdida", simplemente genial. Gracias por compartir todas estas cosas!

ॐ Palabras Andantes dijo...

bellísimo, muy romántico... yo? tengo muchísimas conexiones perdidas, para escribir un libro!!!!! :o)

MARIA JOSE ABAD dijo...

primicaaaa que tu gran romanticismo aflooraaaa,,tantos trenes que pasaron y al final nos subimos en una locomotoraaaa!!!!
BESICOS

Mermaid Lullaby dijo...

Ya sabía yo que esto de las conexiones que nunca fueron os gustaría. Es que somos unas románticas!
Por cierto: esa conexión fallida de la que hablo es totalmente cierta. Os imagináis que un buen día ese violinista se pone en contacto conmigo? Esto de los blogs tiene a veces efectos inesperados...

Mónica: Recuerda que el sábado finaliza el plazo. A ver si todavía llegas a tiempo! Sí, este post es muuuuuuy dulce. Mmmmm...

Graciela: estoy convencida de que esto sigue ocurriendo a cualquier edad y en cualquier circunstancia. A veces hay hilos muy sutiles que nos unen y que no podemos explicar, y se evidencian con una sola mirada.

Florencia: Tú sí que eres especialista en compartir cosas maravillosas! Seguro que podrías escribir un precioso relato sobre una conexión perdida. Avísame si lo haces, por favor!

Belky: Por qué no nos cuentas alguna de esas "aventuras"?

Mariajo: Me chifla mi locomotora. No sabes lo comodísima y feliz que viajo en ella! Bueno, si lo sabes...
Pero es cierto: hemos tenido la suerte de ver pasar muchos trenes. Y cómo hemos aprendido con cada uno de ellos!

Besos para todas.

Mermaid Lullaby dijo...

Habréis observado que a mi conexión perdida le falta su correspondiente ilustración. A alguna de mis amigas pintoras-ilustradoras le apetece crearla?

Cronopias dijo...

La verdad es que es muy sugerente la historia y pide a gritos una imagen, pero es tan bella que yo no me atrevo.

Acabo de llamar por teléfono a mi profe para que me envíe con mucha urgencia la receta prometida. En realidad hablé con su contestador así que, creo que no va a llegar a tiempo porque está tarde salimos de pequeño periplo findesemanero y no voy a tener ocasión de escribírtela.
Lo haré a posteriori, fuera de plazo, porque sé que te va a encantar. Es un plato deliciosísimo, casi comparable a los que tú cocinas.
Bicos conectados.

Hotel Existencia dijo...

Realmente precioso.
Acabo de envolverme en un halo de nostalgia en el que recuerdo mis propias "conexiones perdidas" (tantas que creo que ahora mismo no sería capaz de recordarlas), con personas a las que no he vuelto a ver, pero también con personas con las que todavía coincido; sin embargo, pese a la proximidad, también las siento de ese modo.
Supongo que todo nos enriquece lo que continuamos y lo que dejamos, todo ello va delimitando nuestro camino en la vida y forjando lo que es nuestro presente, en cada momento.

inma valderas dijo...

¡Cuantas cosas me ha traído este post!

Ya había visto el corto. y te deja con un sonrisa en los labios.

También me ha encantado saber que hay un lugar donde la gente cuenta sus "conexiones", y mucho más verlas ilustradas.

He pensado en las mías, y enseguida me he visto con mi amiga, camino del instituto, con prisa. Una anciana de aspecto frágil nos pidió ayuda para cruzar a otra acera. Recuerdo que nos cogíó con toda confianza a cada una de un brazo. Al dejarla allí nos lo agradecíó con un sonrisa que subió hasta sus ojos.
No la volvimos a ver aunque debía vivir por allí cerca.
No es una situación muy especial,pero yo nunca la he olvidado.
Ésto me ha llevado a ponerme en contacto con esa amiga ( que vive en otro continente) para ver si también lo recordaba. Ella es lo que se podría considerar "una conexión perdida...y reencontrada".
Me regaló en aquella época un pequeño lienzo, cuando yo pintaba dibujitos a lápiz y los regalaba a las amigas. No supe que hacer con él y lo guardé. Y allí sigue en casa de mi madre, algo amarillento y sin estrenar.
Pero hoy he sabido que nunca lo usé porque debía volver a ella, que vió algo en mí que yo no veía. ¡Así que tengo un nuevo proyecto entre manos!

Siento este megamensaje, pero no podía resumirlo más, y quería contártelo.

En cuanto a tu conexión, es la perfecta inspiración para un dibujo, una historia e incluso una melodía de violín ( sigo en el mundo de Matthieu).
Me gustaría leerla contada por tí.

Muchos besos

Mermaid Lullaby dijo...

Creo que si nos ha interesado a todas este tema de las "conexiones" es porque todas lo hemos vivido en alguna ocasión. Y este tipo de experiencias tiene la virtud de permanecer en la memoria y en el corazón con una fuerza desproporcionada. Creo que el hecho de imaginar todo lo que pudo haber sido y no fue, esa imaginación que se nos desborda, es la responsable de ello. Bienvenido sea todo lo que nos ayude a soñar... y a suspirar.

Gracias de nuevo, Mónica e Inma(s). Creo que compartir todo esto, en el silencio de internet, nos conecta a todas en nuestra complicidad.