martes, 13 de marzo de 2007

¿Qué es un haiku?




"Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento."

Es la definición que dio del haiku el propio Basho, que es considerado padre de este género poético japonés. En realidad es un poemita muy breve, de tres versos. Pero lo que caracteriza al haiku y lo diferencia de otras formas poéticas es su contenido. Un haiku es la fotografía de un instante; una descripción brevísima de una escena, vista o imaginada. Los haikus son un reflejo de la filosofía Zen, en la que cada ser tiene su propia alma, y se insiste en la importancia de la atención en cada instante de la vida para captar su verdadera esencia.
En la mayoría de los poemas se hace alguna referencia a alguna de las estaciones del año. La primavera se identifica con la floración de ciruelos, cerezos, sauces, el canto de las aves, las flores de la primavera, etc. El verano traía consigo el canto de los insectos, las lluvias, las tormentas, la siembra. Propio del otoño eran los patos, las garzas, las largas noches o la cosecha del arroz. Finalmente el invierno venía acompañado de la nieve, la niebla, el viento y los campos vacíos.
Todos lo hemos experimentado en algún momento. Recuerda esos momentos en los que parece que la vida se detenga. Oyes tu propia respiración y casi escuchas los latidos de tu corazón. En ese momento lo percibes todo, parece que tus sentidos se agudizan, todo parece nuevo, recién estrenado. Y te maravillas al ver la cantidad y variedad de olores, colores, sabores, sensaciones que tienes a tu alcance.

Estos son algunos de mis haikus favoritos:

El dulce aroma,
¿de qué flores vendrá?
Bosque estival.

Un viejo estanque.
Se zambulle una rana:
ruido del agua.

Primer amor.
Se arriman al farol
cara con cara.

En ruiseñor sueña
que se convierte
el grácil sauce.

Por esta senda
no hay nadie que camine:
fines de otoño.

Blanco rocío.
Cada púa en la zarza
tiene una gota

Los días lentos
se apilan,
evocando un viejo antaño.

No es que atardezca,
es que la lluvia es noche:
otoño en la ventana.

Flora el ciruelo
y canta el ruiseñor,
pero estoy solo.

Luna de agosto.
Vagué junto al estanque
la noche entera.

Pasó el ayer,
pasó también el hoy:
se va la primavera.