lunes, 16 de abril de 2007

DE COLORES

Hace poco hablé de la Aromaterapia. A pesar del escepticismo por parte de la profesión médica, varias investigaciones han demostrado la influencia de los aromas en el estado de ánimo, y por lo tanto en la salud. Y, para mí, la mejor prueba es que a mí personalmente me ayuda.
En los mismos términos puedo hablar de la Cromoterapia. ¿Verdad que cuando sale el sol nos sentimos más optimistas? Esta reacción no es casual. La luz es una fuente de energía y resulta imprescindible para la vida. Los colores proceden de la luz, e influyen también sobre nosotros. Hay terapeutas que usan el color en pruebas psicológicas y físicas. Sus tests se basan en que los colores estimulan diferentes partes del sistema nervioso. También en el feng shui, del que ya he hablado, se dice que los colores ejercen una poderosa fuerza en los sentimientos y los actos de los moradores de una casa. Es evidente que el color de la decoración del hogar, el de la ropa que vestimos, etc. influye en nuestro ánimo (todos lo hemos experimentado alguna vez) y
nos aporta o nos resta energía.
A lo largo del tiempo he ido reuniendo una serie de artículos sobre el efecto de los colores. Mi intención es, como en tantos otros temas, conocer simplemente unas reglas básicas sobre cómo actúa cada color para saber cómo utilizarlos.
Hay que tener en cuenta que la intensidad del color debe variar en función del grado de sensaciones de las que deseamos imbuirnos.

AMARILLO:
Para encontrarse mentalmente inspirado y locuaz, ya que estimula el intelecto y fomenta la comunicación. Pero hay que dosificarlo, porque en exceso satura la mente.
ROJO: Suele asociarse con emociones fuertes, como la pasión y la fogosidad. En cromoterapia se usa para establecer estados de debilidad física, pero en exceso puede causar agresividad.
AZUL: Aporta serenidad y relaja. Inspira sentimientos de paz y de predisposición espiritual.
VERDE:
Color equilibrado y curativo. Simboliza el crecimiento y la abundancia. Se utiliza contra la apatía. Bajo su influencia, se activa la curiosidad.
NARANJA: Es el color de la seguridad, de la alegría y la sociabilidad. Es antidepresivo.
VIOLETA: Infunde valentía y decisión. Favorece la intuición, la imaginación y la vida interior.
ROSA: Rebaja la actividad de las ondas mentales y deja la mente en un estado de relajación y simplicidad, eliminando cualquier rastro de agresividad. Combate el insomnio y el estrés.
BLANCO: Como contiene cantidades iguales de todos los colores, en cromoterapia se usa como tónico para el organismo en general. Da sensación de limpio y diáfano, pero si se abusa de él la atmósfera puede parecer demasiado aséptica. Es curioso porque, según la cromoterapia, puede provocar dos sensaciones muy distintas: plenitud o indiferencia.
NEGRO:
Representa la profundidad y el misterio de lo desconocido. Con moderación, ayuda a concentrarse en el mundo interior. Pero en exceso puede resultar abrumador y depresivo.

"Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas."

(Sidhartha Gautama 563 AC-486 AC.)

"¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida!"

(Rabindranath Tagore 1861-1941.)