miércoles, 31 de octubre de 2007

Todo un hallazgo.

El pasado fin de semana estuvimos en Barcelona. Habíamos sacado entradas para un concierto en el preciosísimo Palau de la Música. Y, un rato antes del concierto, nos dedicamos a pasearnos por la parte más antigua de Barcelona, por unas calles que nos recordaban mucho a nuestra "Calle de los Caballeros". Se trata de una sombría parte de la ciudad que huele a humedad y a tradición. Visitamos la Iglesia de Santa María del Mar (tan famosa últimamente gracias al libro "La Catedral del Mar"), y luego seguimos andando por una de las callejuelas que salen de la plaza de la Iglesia. Y yo, que con frecuencia me guío por mi olfato a la hora de andar por territorios desconocidos, me paré en seco ante la puerta de un local que parecía una antigua farmacia, totalmente impactada por el aroma que provenía de su interior y que impregnaba toda la calle.
Naturalmente, no podía dejar pasar la ocasión de entrar y descubrir los tesoros que prometía aquel lugar.
Nos atendió una catalana dulce como la miel, con ese deje tan característico de los catalanes auténticos. Estuvo muy claro desde el principio que sabía de lo que hablaba. Me preguntó por mis preferencias en cuanto a olores y me mostró toda una selección de perfumes exquisitos. Entre uno y otro, me hacía oler un bote lleno de café molido para "neutralizar" olores. Sólo así se puede seguir oliendo sin que el sentido del olfato quede totalmente embotado. Por fin, me decidí por un perfume de Granadilla. Exactamente el mismo que había percibido ya desde la puerta.
La chica nos explicó que todas las plantas que utilizan provienen de campos con niveles mínimos de contaminación. Originalmente, las plantaciones se hacían en la Toscana. Parece ser que el nivel de contaminación ha aumentado allí en los últimos años, por lo que las han trasladado a Sicilia. Los orígenes del Laboratorio Perfumo-Farmaceútico de Santa María Novella se remontan al siglo 13. Fue creado por los Frailes Dominicos en Florencia. Hoy día, la producción es limitada y controlada con meticuloso esmero.
¡Qué pena no poder enviaros un olor vía internet! Si os animáis a conocer la Galería de Santa María Novella, podéis ver la tienda de Valencia, que se abrió hace sólo un par de meses (Abadía de San Martín, 26). También podéis visitar su página web:
Desde que me pongo mi perfume de granadilla un montón de gente me pregunta por él. Notan un aroma diferente. Suave y fresco pero intenso. Muy natural. Y no a todos les doy esta información que os doy a vosotros, no os creáis...

5 comentarios:

Jean-Baptiste Grenouille dijo...

El efecto que tienen los perfumes en las mujeres es mágico. Cuando me acerco a ella o cuando queda impregnado en la cama o en el baño o cuando subo al ascensor y percibo su perfume, sé que ella ha llegado. Ohhh!! Es magia.

Anónimo dijo...

oh lala¡¡¡ volvemos a despistar,, ¿quien será jean- baptiste grenouille,primicaaaaaa????

Ana Domínguez dijo...

Primica: Si has leído "El Perfume" sabrás quién es Jean Baptiste Grenouille. En cualquier caso, no es quien tú crees. Esta vez te has colao...
Olvídate de tu papel "Sherlock Holmes" y dime cosicas de tu cosecha, que me encantan.

Anónimo dijo...

vaya metedura de pata primica,, y quien ha escrito eso tan romantico del perfume en la cama...???

Anónimo dijo...

No sé. Sólo espero que no haya sido el auténtico Jean-Baptiste...