jueves, 30 de octubre de 2008

Famous last words.


"So the heart be right, it is no matter which way the head lieth."

(A punto de ser ejecutado : "El corazón está en lo cierto, no importa hacie dónde mire la cabeza")

Sir Walter Raleigh (1552-1618. Marino y político inglés.)

"Ich werde im Himmel hören!"

("¡Oiré en el cielo!")

Ludwig van Beethoven


"So little done, so much to do."

("Tan poco hecho, tanto por hacer")

Alexander Graham Bell


"Bury me where the birds will sing over my grave."

("Enterradme donde los pájaros canten sobre mi tumba")

Alex Wilson, Ornitólogo


"All about me is darkness; I am praying for light."

("A mi alrededor todo es oscuridad; rezo por encontrar la luz")

Gandhi


"Now comes the mistery."

("Ahora llega el misterio")

Henry Ward Beecher, Clérigo americano

miércoles, 29 de octubre de 2008

Lo nuevo de Enya




Una buena noticia: el 11 de noviembre sale a la venta el nuevo CD de Enya. Es ya el séptimo, y se va a llamar "And winter came..." ("Y llegó el invierno...") Según he leído, las canciones evocan la magia de los paisajes invernales y la llegada de la Navidad. Ya estoy deseando escucharlo.

martes, 28 de octubre de 2008

Y ahora... RUGBY!!!

Partido del UCV contra el CEU San Pablo. Martes 28 de octubre.
Elías con el balón

También bajo la lluvia. "¿Somos hombres o qué somos?"

El casco evita los estirones de pelo. Algo es algo...
Agarrón.

Está claro que Elías ha nacido para hacer deporte. Por eso se encuentra como pez en el agua haciendo la carrera que ha elegido en la UCV: Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Y por si fuera poca novedad eso de pasar del colegio a la universidad, este curso también ha cambiado de deporte. Y se ha metido a jugador de rugby en dos equipos distintos: el CAU y el de la UCV.
Cuando vamos a verlo a un partido, no sé si mirar y disfrutar de esas carreras en las que me recuerda siempre a un caballo trotón por la potencia de sus muslos, o taparme los ojos cuando le hacen un placaje o acaba aplastado bajo un montón de carne humana sudorosa. Y eso por no hablar de los violentos agarrones de camiseta, de los empujones, de los duros gestos, de los gritos estilo vikingo y de la continua amenaza de esos jugadores-armario, auténticas apisonadoras en el campo.
Es un deporte curioso este del rugby. Dicen que es un deporte de caballeros. Pero a mí, esos chicos robustos y casi siempre llenos de barro que se empujan y se quitan el balón a estirón limpio, me recuerdan más bien a un pelotón de niños juguetones que no están dispuestos a compartir el balón con la otra pandilla y para conservarlo son capaces de pegar mamporros a diestro y siniestro. Ahora, jugando al rugby, no sólo tienen el permiso de hacerlo, sino que cuanto más brutos sean y menos piedad tengan del contrario, más aplausos arrancan al fervoroso público.
Es cierto que nunca se ve un mal gesto. Y que, gane quien gane, siempre acaban estrechándose la mano y haciéndose un pasillo mutuamente para mostrar su respeto por el contrario. Y que con frecuencia, tras el partido llega lo que oficialmente se llama "el tercer tiempo", en el que el equipo anfitrión invita al visitante a unas cervezas en el bar más próximo. Todo eso es cierto.
Pero yo prefiero ver a mi hijo enfrentarse a las olas. Es mucho menos violento. Y mucho, mucho más limpio...

lunes, 27 de octubre de 2008

Halloween



Ya sé que lo de celebrar Halloween no es muy de aquí. Pero no me importa en absoluto. Por eso hemos fabricado nuestra propia calabaza terrorífica, y Marina ya está preparando su escalofriante disfraz de bruja para el viernes. Por ahora, ahí van unas fotos de nuestra artística creación.
A propósito. ¿Y por qué no vamos a celebrar Halloween? Yo, la verdad, casi soy capaz de identificarme más con esta fiesta de origen pagano, en la que los celtas agradecían la cosecha del verano y trataban de mostrar a las almas perdidas su camino hacia el más allá, que con otras fiestas impuestas por nuestro calendario oficial y que, la verdad, nunca acabo de comprender muy bien...

Sin palabras...??


Qué penita me da mi Mermaid, tan sola últimamente. Parece que me haya quedado sin palabras, ¿verdad? Pues de eso nada. Más bien al contrario. Hablo tanto en mi trabajo cada día que cuando llego a casa lo que busco es el silencio. También el silencio escrito. Pero no te olvido, Mermaid. Eso sería como olvidarme de mí misma.
Así que tú, y tú, y tú, que ya me habéis dado algunos toques de atención porque venís a visitarnos y estamos como "aletargadas", mi sirena y yo, sabed que aún estamos aquí. Y que no voy a permitir que la corriente del trabajo obligatorio diario me aparte de lo que más me gusta y más necesito: de volcar un poquito mi corazón en este espacio de serenidad, de paz, que es para mí el Mermaid. Espero que aún andéis por ahí y que no nos olvidéis.

domingo, 5 de octubre de 2008

EDUCAR, ENSEÑAR


Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,
perdurará siempre la huella del camino enseñado.


Teresa de Calcuta


EDUCAR

Educar es lo mismo
que poner motor a una barca,
hay que medir, pesar, equilibrar
… y poner todo en marcha.

Para eso, uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta
… y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es alentador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera ondeada.

Gabriel Celaya