sábado, 7 de marzo de 2009

Die silberne Brücke - El Puente de plata.

También Hertha Vogel-Voll utiliza la Flor azul en su cuento “Die silberne Brücke” (“El puente de plata”) como el elemento que le da su poder mágico a los cuentos de hadas.
El cuento, que la autora dedica a su hija ("Für mein Kind Annemarie"), empieza con las siguientes palabras:

"Damals, als es noch kein Märchenbuch gab, wanderte das Märchen selbst auf der Landstraße von Dorf zu Dorf, von Stadt zu Stadt, um den Kindern seine wunderbaren Geschichten vorzuspielen."

“Antiguamente, cuando todavía no existían los libros de cuentos, las fábulas viajaban solas por los caminos, de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, para representar ante los niños sus maravillosas historias.”

Los protagonistas del cuento son Rose y Heinrich, dos niños aficionados a los cuentos de hadas que salen de su hogar para buscar la flor azul, sin la cual los corazones de los hombres se convierten en piedra. Deben darse prisa, porque la alegría corre el peligro de desparecer del mundo. En el camino deberán enfrentarse a monstruos despiadados que les persiguen, pero también encuentran espíritus bodadosos dispuestos a ayudarles. Estos últimos les hacen saber que sólo aquellos que tengan un corazón puro –es decir, los niños- podrán encontrar la misteriosa flor azul.

MAECHLER-VERLAG Altenfeld/Thüringen

En la última edición, el ilustrador, Peter Maechler, realizó todas las ilustraciones (más de 80)trabajando en estrecha colaboración con la hija de la autora para dibujar a los personajes de la forma más fiel a la idea original de Hertha Vogel-Voll.