lunes, 2 de noviembre de 2009

An den heutigen Vollmond - A la luna llena de hoy.



An den Mond
Johann Wolfgang von Goethe
(fragmentos)

Füllest wieder Busch und Tal
Still mit Nebelglanz,
Lösest endlich auch einmal
Meine Seele ganz;

Breitest über mein Gefild
Lindernd deinen Blick,
Wie des Freundes Auge mild
Über mein Geschick.

Jeden Nachklang fühlt mein Herz
Froh- und trüber Zeit,
Wandle zwischen Freud' und Schmerz
In der Einsamkeit.

(...)

Selig, wer sich vor der Welt
Ohne Haß verschließt,
Einen Freund am Busen hält
Und mit dem genießt.

..........

De nuevo colmas valles y arbustos
de resplandeciente niebla,
y también de pronto el alma
del todo calmas y aquietas.

A mi alrededor tu sedante
mirada doquiera esparces,
cual una amiga mirada
que se duele de mis males.

Horas alegres y tristes
en mí dejan largo eco
y, entre dolor y alegría,
solitario merodeo.

(...)

Feliz aquel que sin odio
de este mundo se retira,
y en brazos de un fiel amigo
disfruta en plácida dicha.


3 comentarios:

Elio Milay dijo...

Selig, wer sich vor der Welt
Ohne Haß verschließt,
Einen Freund am Busen hält
Und mit dem genießt.

Qué preciosa la traducción que has puesto. Muy hermoso poema e insuperable traslación a música.

En el mundo hispánico la poesía de Goethe no tiene demasiado éxito. Sacas a la gente de las tonterías sentimentales habituales, les pones delante belleza clásica, y es como si pones ante un hombre a la Victoria de Samotracia y una muñeca inflable.

En realidad, el 98% de la población hispanoparlante no sabe quiénes fueron Goethe ni Schubert. Y cuando más joven es la gente, peor. Y he dejado un generoso 2% no sé por qué. Quizá para que entren ahí los estudiantes que deben conocerles a la fuerza, y los eruditos que escriben cosas sobre ellos. Y estamos hablando de cimas de la Literatura universal y de la Música, al nivel de Shakespeare, Dante, Leopardi, Mozart, Beethoven...

Qué triste es. Y auguro que aquí no se te llenará el espacio de comentarios. Quizá si a Goethe lo cantara Ricky Martin o Chayanne, la cosa cambiaría. La gente adora la superficie marchosa y las letras insustanciales. Yo ando escuchando a los Beatles, pero analizo sus letras y pocas se salvan de ser auténticas bazofias.

La poesía de Goethe es gloriosa. Y con lo gran dramaturgo que era, hay quien se lamenta de que las óperas de Mozart no tuviesen libretos escritos por él, en lugar de Da Ponte y demás literatos de tercera. Sin embargo, se conservan las piezas que compuso Schubert basándose en sus poemas, como en este caso. Es ya es muchísimo.

A mis veinte años yo adoraba heidenröslein, el sencillo lied de la rosa de escaramujo, "Sah ein Knab' ein Röslein stehn, Röslein auf der Heiden"... Prefiero el Schubert para sopranos que el de tenores o barítonos. El Winterreise me parece un milagro, pero me deprime mucho. Las mujeres siempre me aportan dulzura por más que la canción sea triste. (Y yo estoy necesitado de dulzura, el pesimismo ya lo llevo incorporado.)


Ojalá mucha gente supiera apreciar las joyas de este tipo que tú compartes aquí. Son auténticos tesoros de la cultura... y de la dulzura. Poesía de primera magnitud. Me quito mi sombrero selenita ante Johann Wolfgang Goethe y Franz Schubert. Este último, por cierto, era Sol en Acuario, con Luna en Cáncer. Su música es al mismo tiempo gélida y muy emocionante: Como una madre dando un beso a su hijo en mitad de un paisaje nevado entre ventisca y ventisca.

Mermaid Lullaby dijo...

Antes de publicar una entrada, ya sé si va a ser comentada o ignorada. Y sabía perfectamente que ésta era una del segundo tipo.
Pero no son comentarios lo que busco. Al menos no es lo que más me importa.
En este blog recojo lo que me interesa, lo que me da energía. Y eso es lo que voy a seguir haciendo. Si, además de servirme a mí para no ahogarme en la mediocridad y el aburrimiento, le sirve a alguien más, perfecto. Así mitigo un poco la sensación de ser una E.T.

Gracias por tu comentario.
Habrá más Lieder, seguro.

Elio Milay dijo...

La sensación de ser una E.T. no la vas a mitigar por muchos E.T.s que te encuentres perdidos por el mundo. Creo que eso sólo se soluciona subiéndonos todos a nuestra nave y volviendo juntos a nuestro planeta. O cuando se suban los que no conocen a Goethe ni a Schubert en su propia nave y se marchen ellos al suyo. Aunque en ese caso el esfuerzo de ingeniería aeronaval sería... descomunal...

Para ahorrar costes, casi mejor embarcarnos nosotros y dejarles tranquilos aquí a ellos con sus cosas. Menos cultura había en tiempo de los dinosaurios.

De todas formas, siempre nos quedará la Luna.

Que sepas que en mi caso tus gustos no sólo me sirven para no asfixiarme en la mediocridad y el aburrimiento. No son una huída, ni una relajación evanescente para momentos anti-estrés. Son algo más importante que eso. Son una celebración de la existencia. Tu blog es un reducto de la resistencia, contra el imperio de la insensibilidad y de la incultura.

Por mucho que seas sirena, nadie merece más el sobrenombre de "terrestre" que tú. Por tu fidelidad a la hermosura que hay en este planeta. Los que no saben apreciarla, esos son los auténticos extra-terrestres.

Lo mejor de tu blog es tu coherencia y tu fidelidad a ti misma. El día que esa coherencia falle, para mí será como el fin del mundo o algo así. Se removerán mis cimientos. Como cuando un religioso pierde la fe.

Y aprovecho a elogiarte encendidamente porque soy muy pudoroso y sé que aquí prácticamente nadie lo leerá, gracias a la protección anti-tontos que Goethe y Schubert me proporcionan, jajajaa...