jueves, 16 de julio de 2009

The heart asks pleasure first.



The heart asks pleasure first

Emily Dickinson (1830-1886)

The heart asks pleasure first,
and then, excuse from pain,
and then, those little anodynes
that deaden suffering.

And then, to go to sleep
and then, if it should be
the will of its inquisitor
the privilege to die.


El corazón pide placer primero.


El corazón pide placer primero,
después, ser excusado del dolor,
y luego esos pequeños detalles anodinos
que ahogan el sufrimiento.

Y luego ir a dormir,
y más tarde, si esa fuera
la voluntad de su inquisidor,
el privilegio de morir.

6 comentarios:

Juls~ dijo...

Oh! I love your soul!

{xoxo}

Juls~

Graciela dijo...

Has acompañado tan bello poema con una de "Mis películas".
Esta película ha sido un deleite para mí de principio a fin.
Además de la estética en sí misma:
loa espacios donde transcurre, el mágico piano en la playa, el vestuario, la música...cuenta un historia fascinante.
La relación de esa mujer muda y ese hombre algo simple pero sensible, va avanzando tan sutilmente que me pareció muy pura y muy sensual al mismo tiempo. En el cine, cuando menos se muestra, más se sugiere...y más efectivo es el mensaje.
Deberías dejar ese piano sonando sólo en la orilla en esta playa
para siempre!

Elio Milay dijo...

Pero hay que recordar, que esa película, sin la música de Michael Nyman, habría sido completamente diferente. Incluso mucho menos emocionante. Es Nyman quien le aporta fuerza extra.

El poema de Dickinson me parece de lo más sarcástico. La destrucción de todas las ilusiones. La conciencia que, harta de que el mundo la decepcione siempre, lo ve todo desde la perspectiva de la desesperanza y del hastío.

"Primero quise vivir el romance, luego me conformé con que no me hicieran sufrir, y al final me basta con mirar una película de Woody Allen o escuchar a Benny Goodman. Y si me voy a dormir y me muero, pues mucho mejor, porque este mundo me tiene hart@."

Esa podría ser la traducción más directa del poema...

Mermaid Lullaby dijo...

Una película maravillosa, una banda sonora memorable. Harvey Keitel y Holly Hunter impresionantes.
Las deliciosas escenas en la playa, las caricias de Ada a las teclas de su amado piano, la evolución de esa relación entre el rudo pero sensible Baines y la hermética pianista, que poco a poco se rinde a la sensualidad y el amor... Aaayyyyy. Nunca me cansaré de ver esta película.

Izan dijo...

Sirena
Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene su asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego. Poema de Mario Benedetti

Mermaid Lullaby dijo...

Gracias, Izan. Tengo leído y releído a Benedetti, y sin embargo no había eído este poema. Precioso.