martes, 13 de octubre de 2009

El Werther de Goethe y el de Massenet.

El Werther de Massenet está basado en la novela popular de Johann Wolfgang von Goethe, Los Sufrimientos del Joven Werther (Die Leiden des jungen Werther), escrita en 1774.

Goethe escribió la novela en cuatro semanas, durante un rapto repentino de inspiración, cuando tenía apenas 24 años. Si bien Goethe ya poseía el reconocimiento público por sus versos líricos, ensayos y piezas teatrales, fue Los Sufrimientos del Joven Werther la obra que lo impulsó a la fama internacional. Con su novela, Goethe solidificó su posición como líder del movimiento romántico alemán conocido como Sturm und Drang o “Tempestad e Ímpetu”.

La novela de Goethe es, en gran parte, autobiográfica, basada en sus propias experiencias con el amor no correspondido. Goethe llegó a Wetzlar (lugar no mencionado en donde está ambientada la novela), como un abogado de 22 años. Pero el joven escritor pasaba más tiempo leyendo a Homero y filosofando con amigos que trabajando. Pocas semanas después, conocería a Charlotte Buff, de sobrenombre “Lotte”, en un baile en una pequeña aldea vecina. Ella se parecía mucho a la Charlotte retratada en el libro y en la ópera: una muchacha tranquila y alegre que se había hecho cargo del cuidado de sus nueve hermanos y hermanas menores después de la muerte trágica de su madre. Él no sabía que Charlotte ya estaba comprometida con Johann Christian Kestner, un joven admirable y bondadoso. A pesar del duro golpe y la decepción, Goethe se convirtió en amigo de Lotte y Kestner, pasando un verano idílico -aunque patético- con la pareja. Más allá del dolor que le causara el compromiso de Lotte, nunca tuvo más que palabras de admiración para con Kestner. Finalmente, casi al fin del verano, Lotte le dijo a Goethe que no debía esperar nada de ella, excepto su amistad. El joven escritor dejó el pueblo en septiembre, pero continuó carteándose con la pareja. Charlotte y Kestner se casaron en abril del año siguiente.

El suicidio de Werther fue inspirado por el suicidio verídico de Karl Wilheim Jerusalem, un conocido tanto de Goethe como de Kestner. Tal como el Werther del libro, Jerusalem era un pintor taciturno al cual le gustaban las largas caminatas en soledad. Era Jerusalem quien exhibía el vestuario “al estilo británico” de Werther — casaca azul hasta la rodilla, chaleco amarillo de cuero, pantalones de montar y botas altas. Las malas lenguas del pueblo decían que él amaba a una mujer casada que lo había rechazado. Jerusalem había enviado una nota a Kestner, informándole de que haría un viaje largo y que necesitaba sus pistolas prestadas. Kestner, ajeno al hecho de que Jerusalem planeaba cometer suicidio, le prestó las pistolas. El criado de Jerusalem lo encontró muerto a la mañana siguiente. La noticia de la muerte causó un fuerte impacto en Goethe; el escritor se identificaba intensamente con el amor no correspondido y con la consecuente desesperación de Jerusalem.

Fragmento del manuscrito original de Werther.

Los Sufrimientos del Joven Werther está escrita como una serie de cartas de Werther a su amigo Wilhelm. Estas cartas describen, en secuencia, los dieciocho meses del amor enloquecido y no correspondido de Werther por Lotte. Cuando Werther se torna tan insensato, a punto de no poder seguir intercambiando correspondencia, Goethe toma el papel de editor y describe los sentimientos íntimos del personaje mientras éste va cayendo en un abismo en dirección al suicidio.

Según testimonios de la época, los jóvenes comenzarían a imitar el estilo de vestir de Werther por toda Alemania. Los románticos escribirían poemas inspirados en la historia; pinturas y litografías de Charlotte llorando en la tumba de Werther se tornaron comunes. Wetzlar comenzó a aparecer en guías turísticas que mostraban la tumba de Jerusalem y otros puntos de referencia mencionados en el libro.

A pesar de haber muy poca evidencia que lo pruebe, la leyenda romántica cuenta que Los Sufrimientos del Joven Werther suscitó una ola de suicidios a través de Europa. La novela ciertamente era vista como peligrosa por la censura en Leipzig y Dinamarca, en donde fue prohibida. A pesar de no considerarse responsable por el supuesto rapto de suicidios, Goethe agregó un poema al final de una edición posterior, en el cual el fantasma de Werther sugería al lector que no siguiera su ejemplo.

Massenet amaba el libro de Goethe y afirmaba que escribir Werther había sido una de las experiencias más fascinantes de su carrera. El compositor realmente triunfó al captar la esencia de la obra maestra de la literatura alemana en una ópera francesa — una hazaña excepcional.


Pourquoi me réveiller,
Ô souffle du printemps?
Pourquoi me réveiller
Sur mon front je sens tes caresses,
Et pourtant bien proche est le temps
Des orages et des tristesses!
Pourquoi me réveiller,
Ô souffle du printemps?
Demain dans le vallon
Viendra le voyageur
Se souvenant de ma gloire première.
Et ses yeux vainement

Chercheront ma splendeur.

Ils ne trouveront plus que deuil

Et que misère! hélas!

Aún así, la ópera incluye algunas diferencias relevantes con la novela de Goethe. Por ejemplo: en la novela no está claro si Charlotte también ama a Werther; en la versión de Massenet, Charlotte sufre tanto como Werther. En la novela, Werther muere solo, sin la oportunidad de volver a ver a su amada; la ópera de Massenet contiene un acto completo en el que los amantes declaran su amor recíproco momentos antes de que Werther muera.

Fuente: The Metropolitan Opera. International Radio Broadcast Information Center.


3 comentarios:

Mª José dijo...

Apasionante historia!!!
Intentare conocerla mejor
Gracias por compartirla
Besos de colores

Graciela dijo...

Leí la novela de Goethe hace muchos años en la facultad, como ejemplo típico del Romanticismo.
La depresión y hasta el atuendo del personaje han quedado como un emblema de esa época melancólica.
Me sorprendió que un libro pudiera influir tanto en los jóvenes, que inspirados en la historia, encontraran en el suicidio un
escape o solución de sus amores no correspondidos y sus vidas desgraciadas.
Recuerdo una interpretación que afirmaba que Goethe, al escribir la historia, se salvó él mismo de suicidarse. En psicología se denomina "sublimación". Una forma de canalizar el deseo a través del arte.
Como siempre, me haces pensar y te lo agradezco.

Mermaid Lullaby dijo...

Mª José: En Internet hay abundantes fuentes para leer la obra completa. Si no la has leído, podrás hacerlo sin problemas en la pantalla de tu ordenador. Te lo recomiendo.

Graciela: El pintor pinta, el escritor escribe, porque así se "salva". O pinta, o escribe, o explota.
Qué bien le vino a Goethe dar con el pobre Werther!
Y qué suerte tenéis los artistas de contar con ese escape!