domingo, 22 de noviembre de 2009

Frágil.


Esta mañana he tenido un bebé en mis brazos. Sólo tenía unas semanas de vida. Mientras lo sujetaba, él agarraba con fuerza uno de mis dedos, mirándome con unos ojitos curiosos y tiernos, tan nuevos, que ni siquiera habían adoptado todavía su color definitivo. Cuando lo he depositado de nuevo en el regazo de su madre y he tenido que soltar esa manita, que seguía asiéndome con fuerza, he tenido la certeza absoluta de que se trataba de un ser único y singular, necesitado además de enorme protección.

De forma instintiva, los seres humanos preservamos la vida. Y en esto coincidimos con nuestros amigos, los animales. Los seres humanos, además, solemos sentir amor y empatía hacia cosas delicadas e indefensas. Expresamos así nuestra sensibilidad, que nos humaniza y nos habla de la atención que lo frágil despierta en nosotros.

“La vulnerabilidad es la clave de nuestra capacidad humana de empatía; nuestra capacidad de sufrir, pero también de experimentar alegría; de dolor, pero también de compasión; de soledad, pero también de conexión. Es el corazón abierto, frágil pero fuerte, fácilmente herido pero capaz de gran compasión y amor. El intento de controlar la vulnerabilidad es comprensiblemente humano. Al mismo tiempo, ese tipo de control nos cierra y deja fuera una gran parte de la maravilla de estar vivos, del misterio del cosmos. Disminuye nuestra capacidad de vivir y de escuchar lo que la vida nos enseña”

Miriam Greenspan


La fragilidad de la vida se expresa en su misma provisionalidad. Y aunque crezcamos, seguimos siendo frágiles: San Pablo decía que llevamos un tesoro de gracia en vasos de barro.
Antonio Machado
recuerda que todo pasa, y que a la vez todo queda…

“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,

caminos sobre el mar.


Nunca perseguí la gloria,

ni dejar en la memoria

de los hombres mi canción;


yo amo los mundos sutiles,

ingrávidos y gentiles,

como pompas de jabón.”


Y es precisamente la atención hacia la fragilidad de la vida lo que ayuda a degustarla mejor. Nuestra fragilidad acaso no sea una razón para avergonzarse, sino la clave de nuestra fuerza.


"...On and on, the rain will fall, like tears from a star, like tears from a star, on and on, the rain will say how fragile we are, how fragile we are..."

"...La lluvia seguirá cayendo como lágrimas desde una estrella, la lluvia nos seguirá diciendo lo frágiles que somos..."