lunes, 14 de diciembre de 2009

Sonríe...


Las películas de Charles Chaplin resisten el paso del tiempo porque su sentido del humor sigue siendo plenamente vigente. La ironía, la sensibilidad, la ingenuidad de sus personajes frente a un mundo hostil, la perseverancia como respuesta a los embates de la vida... Chaplin resulta, además, una excelente puerta de entrada en el mundo del cine para los niños, que se identifican rápidamente con Charlot y sus tropiezos.

Parte de su genio como cineasta y de su sensiblidad se traduce en forma de música: Smile es una pieza compuesta por el mismo Chaplin para su película Tiempos Modernos, un canto a la esperanza, a sonreír pese a la adversidad, una melodía agridulce.