domingo, 28 de marzo de 2010

La primavera, el azahar, ... y Mª del Mar.

Hay días que parecen estar en el calendario para recordarte lo maravillosa que puede ser la vida. Y este domingo ha sido para mí, sin duda, uno de ellos.

La primavera ya ha llegado a Valencia con su natural brillo, su intensidad, y la ciudad y sus alrededores se han llenado un año más de ese característico aroma a azahar, tan típicamente valenciano. Un especialista en aromaterapia me contaba en una ocasión lo curiosa que es la inclinación de las mujeres valencianas hacia los perfumes que cuentan con el azahar en su composición. No podría ser de otro modo. Los vastos campos de naranjos que nos rodean de norte a sur no sólo nos deleitan el sentido del gusto ofreciéndonos deliciosas naranjas, sino que también el sentido del olfato encuentra en sus flores un enorme placer.


Hoy, la primavera ha llegado con toda su contundencia; las flores resplandecían al sol. En la playa, el horizonte del mar se fundía con un cielo suavemente azul y cálido.


Y, por si fuera poco, hoy, Mª del Mar Bonet estaba en Valencia. Ella suele contar una anécdota durante sus conciertos en nuestra ciudad: Cuando vino por primera vez, el olor de azahar que entraba por las ventanillas del tren se le quedó grabado de forma tan profunda, que ya para siempre, el nombre de Valencia está atado en sus recuerdos a ese intenso aroma, y también a la primavera. Hoy lo ha recordado de nuevo. Y también ha aprovechado la calidez y el cariño con que el público valenciano la recibe para reivindicar la protección del barrio marinero del Cabañal, donde se encuentra el teatro en el que hoy ha cantado.


En sus viajes, ha observado siempre cómo los pueblos más poderosos, cuando han aniquilado a los más débiles, se han encargado de demostrar su poder aplastando lo que los demás habían construido. Hoy día, la especulación, las ansias de poder, en manos de desaprensivos, están poniendo en peligro, una vez más, unas casas y todo un barrio con una carga cultural y de belleza que, si llega a desaparecer, nunca podrá ser recuperada. Podría parecer, dice Mª del Mar, que algunos temen a la belleza.


Hoy, Mª del Mar ha vuelto a ofrecer un concierto maravilloso. Para mí, la gran novedad es que Marina también ha estado allí, por primera vez. La voz poderosa y clara de esta mallorquina, y su música, tan mediterránea, tan nuestra, suena con tanta frecuencia en nuestra casa, que Mª del Mar Bonet es ya casi parte de esta familia. Y Marina, que todavía no ha cumplido siete años, se sabe ya de memoria y canta con entusiasmo muchas de sus canciones.



Esta noche, al finalizar el concierto, hemos tenido la oportunidad de acercarnos a ella y felicitarla, y presentarle a Marina, que hoy era la más joven del auditorio. Mª del Mar le ha dedicado con cariño una foto y, mirándome a mí con cara de complicidad, ha sugerido a los fans que la rodeaban en ese momento, que probablemente era su mamá la “culpable” de todo eso.

Es cierto, lo confieso. Con sólo mirarme lo ha adivinado. Lo que no sabrá nunca es hasta qué punto sus canciones, su vida, han sido siempre para mí –y siguen siendo- una inspiración y un motivo de felicidad y esperanza.

Valencia. El azahar. La primavera. Mª del Mar. Un cuarteto ganador. Cuatro partes de un todo que tienen mucho en común, y que puede disfrutar todo aquel que esté abierto a la vida... y no tema a la belleza.


8 comentarios:

Graciela dijo...

Qué bien, qué alegría que la pudieron saludar!
La maravilla del blog hace que hoy mismo, desde lejos, podamos compartir su música, sus palabras y hasta su autógrafo dedicado.
Imagino que el recital te ha transmitido toda su energía, sumada ahora a la de la primavera.

Mermaid Lullaby dijo...

No sabes lo contentas que nos fuimos a casa! Creo que es la primera vez en mi vida que me firman un autógrafo. Aunque, en realidad, no me lo firmaron a mí, sino a Marina.
Ella conocía a Mª del Mar a través de fotos, videos,... y cuando la vio en persona no hacía más que decir: "Mira! Es ella!" Cuando la tuvo delante, le habló como si la conociera de toda la vida. Creo que a ella le encantó también esa "frescura" de Marina.

En fin, una tarde memorable. Un bonito colofón a un precioso día. Sí que sentí como una recarga de energía. Y también como si te hubiera visto a ti. No sé si realmente os parecéis tanto o me lo parece a mí...

Graciela dijo...

Me parece que tenemos un mismo look, pero no somos tan parecidas. Tal vez dentro de poco puedas comprobarlo...

Yamuna dijo...

Hola! Estoy intentando hacerme seguidora de tu blog, pero no veo como hacerlo.
Hablas de M.del Mar Bonet. Te cuento una anecdota, yo viví en una casa en Horta donde había vivido ella.
El baño estaba pintado de color azul oscuro y lleno de nubes, de eso hace muchos años.
Era una casita con jardín, muy especial.
Te agregaré en mi blog, asi sabré cuando haces alguna entrada.
Un beso, Sina

Mermaid Lullaby dijo...

Hola, Yamuna.
Quité mi cuadro de seguidores hace tiempo. Pero no te preocupes, no es necesario que se vea para saber que estáis ahí.
Preciosa anécdota. Una casa en la que vivió Mª del Mar seguro que era muy especial. Lo del azul con nubes le va mucho... quizá las pintó ella. No sé si sabes que también pinta, especialmente acuarela.
Gracias por tu visita.

Mermaid Lullaby dijo...

Ahora lo entiendo todo, Graciela. Me ha hecho mucha ilusión verte y escucharte "en acción". Lo malo es que yo ya me había imaginado, después de ese comentario tan misterioso, que te iba a ver en vivo y en directo.
Bueno, ya llegará ese día...

ॐ Palabras Andantes dijo...

los niños y su espontaneidad, es lo que tienen y por eso son maravillosos!

Marina está hermosa y grande!!, imagino lo contenta que estás por el autógrafo, pero más aún por tu hija que ella cada día te soprende!!

besos para las dos.

Joy dijo...

Me imagino que fue fantástico ese momento... Nos lo explicas de tal forma que "ja ens hi veiem", que nos vemos allí.

A mí también me gusta Mª del Mar. A pesar de no haberla visto nunca ni ser una fan de su trayectoria, sus canciones, como la linda "Danza de la Primavera" nos traen una primaveral y mediterránea brisa, siempre fresca y envolvente, con un color especial.

Gracias por ofrecernos este regalo con aroma de azahar (en Sevilla también es maravilloso...).

Un abrazo, te sigo.