domingo, 27 de febrero de 2011

La Devesa.


"Tu trabajo es descubrir tu trabajo y luego entregarte a él con todo tu corazón."

R.Tagore


"Bendito aquel que encontró su trabajo; no pida más bendición."

Thomas Carlyle


"Cuanto más quiero hacer una cosa, menos lo llamo trabajo."

R.Bach


"Es muy importante que hagáis lo que de verdad os importe. Sólo así podréis bendecir la vida cuando la muerte esté cerca."

Elisabeth Kübler-Ross




¿Os había enseñado mi cole alguna vez?
He contado, mostrado, opinado tanto, y sin embargo nunca había abierto aquí las puertas del lugar al que tantas horas y esfuerzos dedico. Y es que llevo toda mi vida intentando hacer honor a esas citas de arriba. Hay días en que siento que estoy en el buen camino. Y sin embargo hay otros en que no sé qué estoy haciendo realmente, y me pregunto si no debería hacer las maletas y huir, y buscar otros caminos. Pero sigo ahí. Rodeada de gritos -que tan poco me gustan-, y niños, niñas, adolescentes que me obligan a estar "en guardia" cada día -con lo poco que me gusta eso-, y padres de adolescentes que exigen, y exigen, y sólo agradecen muy de tarde en tarde. Pero sigo estando ahí. Como lo estuvieron antes mis abuelos, mis tios y mis padres. Somos familia de enseñantes. Esto corre por la sangre, y cuesta acallar ese rumor continuo que empuja a darte, a dar ejemplo con tu propia vida -que es la mejor forma de enseñar-, a rodearte de ruidos, movimiento, hormonas descontroladas, de seres humanos que observan e imitan (qué responsabilidad...) cada uno de tus pasos, de tus palabras, de tus actos. Y que ponen a prueba a cada instante tu paciencia, tu buen humor, tu capacidad de trabajo y entrega. Y cuesta también ocupar luego un lugar en una sociedad que con frecuencia sólo sabe apreciar de tu trabajo lo "largas" que son tus vacaciones...
Pero yo sigo ahí.
Y mi cole cumple 35 años. Es un buen momento para presentároslo. Y de paso os presento su nuevo blog. Su nombre lo dice todo: "Cuando tengan que volar estarán preparados."
Quizás las citas de arriba te vengan bien a ti también; hagas lo que hagas, sea cual sea "tu cole" en esta vida.

6 comentarios:

Cronopias dijo...

Maravillosas las citas.Potentes, verdaderas,luminosas y nutritivas.
Yo pienso así y coincidimos en la profesión, por lo que hablamos de lo mismo.
Amar nuestro trabajo y ser conscientes de la importancia y la responsabilidad que supone nuestro quehacer diario. Es tan delicado como el trabajo de un cirujano. No salvamos vidas como ellos en sentido real, pero en cierta medida sí lo podemos hacer en sentido metafórico ayudando a niños y adolescentes a crecer, a ser y a " volar cuando estén preparados".
Hermosa reflexión.
Como siempre.
Gracias,Ana.

Arte Marga Grigera dijo...

qué maravilla esta de tener un lugar en el recuerdo que nos dio vida y dimos vida..cuando uno anda por sus corredores al pasar los años nos parece revivir los días ahí superados, logrados, desencontrados...

ॐ Palabras Andantes dijo...

"La mayoría de los profesores enseñan hechos, los buenos profesores enseñan ideas y los grandes profesores enseñan cómo pensar” (Jonathan Pool)

un abrazo para ti, que sé que eres una gran profesora!!

Graciela dijo...

Hola Sirena!
He vuelto de mis breves vacaciones
de febrero y voy asomandome a la ventana de los amigos...
Creo que nunca hasta ahora nos habías mostrado tu colegio.
Se ve linda la entrada y esa vista aérea, me hace pensar cuántas historias se tejerán bajo esos techos!!!
Ya me imagino lo bueno que será tenerte como profesora: alguien tan sensible y de mente abierta como tú...!!! Un privilegio de los niños que tienes a tu cargo.
Muchos Besos!!!!

Wersemei dijo...

Y cuando todo se acabe quedará tu recuerdo en esas paredes.
Bonita entrada.
Saludos.

Mermaid Lullaby dijo...

"El secreto de la educación está en el respeto al discípulo." (Ralph W. Emerson)

Tras años de profesión, y de haberlo pasado muy bien y muy mal, pasando por todos los estados intermedios, no se me ocurre nada mejor que decir sobre la educación que lo que dice Emerson (uno de mis "maestros").

Gracias por vuestras aportaciones y por vuestra confianza. A veces, los demás confían más en nosotros que nosotros mismos... (Especialmente cuando ya no tienes ganas ni de hablar después de seis horas de clase seguidas...)