miércoles, 16 de febrero de 2011

Mujeres.






¿Y si Dios fuera mujer?

pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.


(fragmento de "Y si Dios fuera mujer", de Mario Benedetti)



12 comentarios:

Cronopias dijo...

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

Pues, sí, qué vivamos las mujeres...
a lo largo y a lo ancho, no sólo muchos años sino también con intensidad, sin prejuicios y todo lo libres y amorosas que podamos y sepamos.
Besos, Ana.

inma valderas dijo...

De hecho, hubo un tiempo en que lo fué, solo que lo hemos olvidado.

Pero las cosas cambian, y aunque lentamente, vamos recordando y dejando de creer la mentiras que nos contaron.

¡Precioso poema de Benedetti!

Un beso enorme

Salut Natural Vita dijo...

Qué vivan las mujeres porque a través de sí se llega a expresar el amor más grande.
La mujer hacer grande todo lo que toca,
dale un espermatozoide y te dará un hijo,
dale alimentos y te prepará una exquisita comida,
dale una casa y de ella te hara un hogar...
Uan entrada maravillosa como siempre Ana, un abrazo.

Mermaid Lullaby dijo...

Lo que para mí es "Dios" se parece mucho más a una mujer que a un hombre. Las mujeres son las verdaderas creadoras: han cosido colchas, han tejido cestas, han diseñado cerámica, han cantado canciones de cuna, han criado hijos... Compartimos el poder de crear, somos el origen y las ilimitadas posibilidades de la vida.


"Ella se atreve a crear lo extraordinario con lo ordinario.

Toma tiras, trozos, restos, y hace colchas, cestas, pasteles y familias.

Ella se atreve a tejer sin hilo y a cantar en silencio.

Cuando el trabajo de la mujer está hecho, lo deja ir. De esta forma, puede continuar sin ella.

Extraordinario."

(de "El Tao de las mujeres")

Y vosotras tres sois un vivo ejemplo de todo esto.
Gracias, chicas, y besos.

ॐ Palabras Andantes dijo...

Síii Qué vivan!! .. el mundo sin las mujeres no sería igual,
Me ha encantado el vídeo Ana, lo vi en tu fb y lo compartí!!

Comparto este otro vídeo contigo y el resto de las amigas de este blog, de un querido "amigo": Eduardo, que es un encanto hablando sobre las Mujeres.
besos para todas!!

http://www.youtube.com/watch?v=1DgagHWRLSU

Cronopias dijo...

Casi por casualidad, me he encontrado con este artículo de García Márquez sobre María Moliner. Me pareció tan interesante y tan elocuente que lo reproduzco casi entero.

La mujer que escribió un diccionario

GABRIEL GARCIA MARQUEZ



Hace tres semanas, de paso por Madrid, quise visitar a María Moliner. Encontrarla no fue tan fácil como yo suponía: algunas personas que debían saberlo ignoraban quién era, y no faltó quien la confundiera con una célebre estrella de cine. Por fin logré un contacto con su hijo menor, que es ingeniero industrial en Barcelona, y él me hizo saber que no era posible visitar a su madre por sus quebrantos de salud. Pensé que era una crisis momentánea y que tal vez pudiera verla en un viaje futuro a Madrid. Pero la semana pasada, cuando ya me encontraba en Bogotá, me llamaron por teléfono para darme la mala noticia de que María Moliner había muerto. Yo me sentí como si hubiera perdido a alguien que sin saberlo había trabajado para mí durante muchos años.María Moliner -para decirlo del modo más corto- hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. Se llama Diccionario de uso del español, tiene dos tomos de casi 3.000 páginas en total, que pesan tres kilos, y viene a ser, en consecuencia, más de dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y -a mi juicio- más de dos veces mejor. María Moliner lo escribió en las horas que le dejaba libre su empleo de bibliotecaria, y el que ella consideraba su verdadero oficio: remendar calcetines. Uno de sus hijos, a quien le preguntaron hace poco cuántos hermanos tenía, contestó: «Dos varones, una hembra y el diccionario».

(...) María Moliner crió a sus hijos como toda una madre española, con mano firme y dándoles de comer demasiado, aun en los duros años de la guerra civil, en que no habla mucho que comer. El mayor se hizo médico investigador, el segundo se hizo arquitecto y la hija se hizo maestra. Sólo cuando el menor empezó la carrera de ingeniero industrial, María Moliner sintió que le sobraba demasiado tiempo después de sus cinco horas de bibliotecaria, y decidió ocuparlo escribiendo un diccionario. La idea le vino del Learner's Dictionary, con el cual aprendió el inglés. (...) Al principio le dedicaba dos o tres horas diarias, pero a medida que los hijos se casaban y se iban de la casa le quedaba más tiempo disponible, hasta que llegó a trabajar diez horas al día, además de las cinco de la biblioteca. (...)

(...)

Le complacían las noticias de que su diccionario había vendido más de 10.000 copias, en dos ediciones, que cumplía el propósito que ella se había impuesto y que algunos académicos de la lengua lo consultaban en público sin ruborizarse. A veces le llegaba un periodista desperdigado. A uno que Ie preguntó por qué no contestaba las numerosas cartas que recibía le contestó con más frescura que la de sus flores: «Porque soy muy perezosa». En 1972 fue la primera mujer cuya candidatura se presentó en la Academia de la Lengua, pero los muy señores académicos no se atrevieron a romper su venerable tradición machista. Sólo se atrevieron hace dos años, y aceptaron entonces la primera mujer, pero no fue María Moliner. Ella se alegró cuando lo supo, porque le aterrorizaba la idea de pronunciar el discurso de admisión. «¿Qué podía decir yo », dijo entonces, «si en toda mi vida no he hecho más que coser calcetines?».

Cronopias dijo...

Pum, pum...soy yo otra vez. Sí ya sé que soy una pesada pero el texto completo está aquí, http://sololiteratura.com/ggm/marquezlamujer.htm
y vale la pena leerlo completo porque yo tuve que descuartizarlo para que me cupiera ahí.
Eso, a seguir zurciendo calcetines.
Besos a todAs (y a a todos)

Hotel Existencia dijo...

Me ha encantado la entrada, Ana.
¡Qué vivan las mujeres! Está bien que nos lo digamos, y mejor aún que lo creamos.
He leído el artículo que aporta Cronopias sobre María Moliner y no puedo estar más de acuerdo con Gabriel García Márquez, a la par que le agradezco sus palabras, puesto que he podido disfrutar de ese diccionario desde mis años de estudiante y coincido con él y con Cronopias en que se trata de una magnífica obra.
Me alegra mucho más el hecho de poder compartirla, ahora, con mi hija, "la pequeña adolescente rebelde", como yo la llamo a veces, y me encanta llegar a casa por las tardes y descubrir que lo está utilizando para sus trabajos.
Sirva esta entrada para un doble homenaje: las mujeres, en general, y María Moliner, en particular.

M.D.Meridio dijo...

Me sumo a vosotras, mujeres, con este poema de Vinicius de Moraes que publiqué en mi blog hace ya dos años y que es la entrada más visitada con más de 2.700 visitas.

http://minombreesgladiador.blogspot.com/search?q=poema+para+todas+las+mujeres

POEMA PARA TODAS LAS MUJERES

Sobre tus blancos pechos lloro,
mis lágrimas bajan por tu vientre
y se embriagan del perfume de tu sexo.
¿Mujer, qué máquina eres, que solo me tienes desesperado
confuso, niño para contenerte?
¡Ah, no cierres tus brazos sobre mi tristeza, no!
¡Ah, no abandones tu boca a mi inocencia, no!
Hombre, soy bello, Macho, soy fuerte; poeta soy altísimo
y sólo la pureza me ama y ella es en mí, una ciudad
y tiene allí mil y una puertas.
¡Ay! tus cabellos huelen a la flor del mirto
¡Mejor sería morir o verte muerta
y nunca, nunca más poder tocarte!
Pero, fauno, siento el viento del mar rozarme los brazos
Ángel, siento el calor del viento en las espumas
Pájaro, siento el nido en tu vello
¡Corred, corred, oh lágrimas nostálgicas
ahogadme, sacadme de este tiempo
llevadme hacia el campo de las estrellas
entregadme de prisa a la luna llena
dadme el lento poder del soneto,
dadme la iluminación de las odas
dadme el cantar de los cantares.
Que no puedo más, ¡Ay!¡que esta mujer me devora!
¡que yo quiero huir, quiero a mi mamita,
quiero el regazo de Nuestra Señora!

Vinicius de Moraes

QUE VIVAN LAS MUJERES!!!

Mermaid Lullaby dijo...

Ayyy! Yo quiero ser María Moliner cuando sea mayor!
Le pedí a mi madre que me regalara los dos tomos del "María Moliner" cuando cumplí 18 años. A mi madre le extrañó un poco mi elección (pensaba que le iba a pedir un viaje, como era mi costumbre), pero lo hizo. Esos diccionarios me dieron la oportunidad de hacer uno de los viajes más maravillosos de mi vida: el viaje al origen de las palabras... Y yo que me imaginaba a Doña María como una señora estirada sentada detrás de un escritorio! Cómo me gustas ahora, María, mamá, remendadora de calcetines y cuidadora de plantas en tu balcón! Y mañica!
Muchísimas gracias, Mónica; este texto es un regalo para mí.

Y POR FAVOR, no os perdáis el regalo de Belky; las palabras de Eduardo Galeano sobre las mujeres. Desde las cavernas, pasando por Eva o Hildegard von Bingen, las mujeres han sabido "poner los puntos sobre la íes". Qué diferente sería la Historia Universal contada en femenino!
Gracias, Belky!

Gracias a todas por vuestras aportaciones. ¡Y que vivamos las mujeres!!!

Mermaid Lullaby dijo...

Y por aquí aparece mi Meridio, mi Robin Hood, mi caballero andante! Qué hombre se iba a atrever a meter baza entre tanta mujer? Tenía que ser ÉL!!!
Gracias, y que vivan también los hombres que dicen que vivan las mujeres!

Cronopias dijo...

Toc, toc...yo otra vez. Estoy preparando una sorpresa para ti em mi blog. Si tienes un momentito , despúes de zurcir los calcetines, pásate.
Besos Ana
Hermoso poema de Vinicius.
Gracias Meridio.