martes, 19 de abril de 2011

Un universo estrellado y paralelo...


Hay un mundo en penumbra cuando cae la noche,

en el que el príncipe Rana sueña en su bola de cristal,


un ángel protector vigila, atento,


los bebés descansan, hartos de jugar,


tigres, conejos, gatos y caballos duermen ya, juntos y revueltos,


mil historias multicolores observan, bien alineadas, desde la estantería,


y una sola, la elegida, resuena en el cuarto,

en una voz de niña,


mientras un pequeño compañero,

suave, pacífico y cariñoso,

escucha muy atento, y entra así, de puntillas,


en un luminoso universo

estrellado

y paralelo...


en el que acaba cayendo, rendido...



7 comentarios:

Cronopias dijo...

Por Dios, qué ternura: la princesita y el unicornio.

Cronopias dijo...

Por cierto, a Coco todo le favorece: pelo corto, largo, media melena, con flequillo, sin flequillo... A él también le haré un casquete lunar. Se lo merece, por guapo ,listo, tierno y león (pero qué atento está).

Graciela dijo...

Un compendio de felicidad perfecta.
Tal vez los protagonistas de esta maravilla no sean del todo conscientes...Pero con el paso del tiempo, este instante retornará como un recuerdo precioso, al que la niña podrá aferrarse cada vez que lo necesite.

ॐ Palabras Andantes dijo...

bellos los dos!!! ...
le sienta muy bien el corte de pelo a Coco =)

por cierto, Ignasi tiene el mismo tigrecito blanco que Marina y es su peluche preferido, se lo lleva a tooodos lados y hasta le da de comer y le arropa para dormir =)

besos a la dulce Marina!

edelia sanz dijo...

¡¡¡Qué historieta más tierna...!!!!
Como su entorno, así de feliz y soñadora es mi encantadora nietecita.
Siempre contenta, siempre riendo, siempre con ganas de jugar.
Ella y sus mil peluches. Por si fueran pocos Coco se une a ellos. Sólo una cosa le distingue de los peluches de Marina: de cuando en cuando ladra un poquito. Es que quiere dejarle claro a su amita que él sabe hacer algo que los demás amiguitos nunca lo sabrán hacer. Por eso ladra, da volteretas, se mantiene sólo con dos patitas y la persigue por toda la casa, mientras Marina se muere de risa.
Para todos vosotros,besitos, besitos, besitos....

Hotel Existencia dijo...

Preciosa historia, Ana, pero no por ello menos real.
¡Vaya pareja! Marina y Coco. ¿No sé cuál de los dos es más féliz en esos momentos? Creo que ambos en la misma media.
Es estupendo recordar las maravillas de "los universos estrellados y paralelos".
Después de un par de semanas de "angustia" me alegra haber llegado a tiempo de ver estas imágenes y las de esa aurora que mostrabas en la entrada anterior.
Creo que está noche dormiré pensando, otra vez, que las maravillas son posibles.

Mermaid Lullaby dijo...

Cuando observo a mi hija y a su amigo desde lejos, recuerdo con frecuencia aquellas escenas de "El Piano" en las que Flora (Anna Paquin, a la que luego dieron el Óscar a la mejor actriz de reparto)juega con un perro. A veces se enfada con él y se siente en la obligación de explicarle lo que está bien y lo que está mal. Otras veces, lo llena de besos y lo acaricia con una ternura extrema. Y todo el tiempo le habla como si se tratara de una persona. Eso es lo que es Coco en estos momentos para Marina: un amigo fiel sin el que ya no podría estar. Yo tampoco concibo ya mi casa ni mi familia sin él.

En un par de horas parto hacia mi propio universo paralelo, gracias a las ansiadas vacaciones de Pascua, que por fin han llegado. Allí el tiempo parece detenerse; vuelvo a oir el viento, a pisar la tierra, a comer un pan que me parece mucho más real, de pronto. Habrá tiempo también para cocinar con calma, para leer, para dormir sin despertador... Sí, Inma: las maravillas son posibles.
Besos a todas.