La mitad de la belleza depende del paisaje, y la otra
mitad, del hombre que la mira."


Y me he quedado con la voz de esa sirena -la voz apenas- como se quedan los marinos oyendo el mar desde la arena.

LA MESA AZUL
Por Vicente Verdú
El Mediterráneo reúne a tantos comensales en torno a su bendito mar que, a la fuerza, la heterogeneidad se entrecruza con las similitudes y los lenguajes muy surtidos con otras hablas, tan parecidas que se llega a pensar si no pertenecemos todos a un mismo padre y a una misma madre, aunque de naturaleza tan pugnaz que han generado hijos e hijas de innumerables tonos.
El mar, sin embargo, lava esos pigmentos diferenciales, para lograr entre su resplandor y su hermosa negligencia, entre el bochorno y su molicie, una clase de belleza exclusiva que, por antonomasia, se representa en el color azul.
Sin el color azul es imposible tratar o aludir a la condición mediterránea. Tanto es así para la oralidad, la escritura, la pintura, los videos, o la publicidad, que hasta un amigo ciego que sólo conoció el mar muy tardíamente creyó, cuando su hermano lo adentró en la orilla, que el agua subiéndole hasta la cintura, lamiéndole tibiamente la piel, lo estaba tiñendo de añil. No sólo sintió, nos contaba que el tacto de esa materia salina lo envolvía, sino que la condición del índigo, el cobalto o el ultramar lo colonizaba. No es raro por tanto que los pintores valencianos, italianos, catalanes, egipcios o griegos hayan empleado tanto esos tonos, que definen como un sello principal de la casa, tan intensamente reinante que se confunde con la invisible bandera de la pertenencia esencial.
“El color azul – decía Goethe en su Teoría de los colores – es como una nada encantadora”. El azul se forma precisamente por suma de vacíos, suma de aires, suma de aguas, suma de cristales transparentes. De ese modo, tiene la especial condición de un alma y la mágica facultad para filtrarse en nuestro interior como si nada, y encantarnos como una mano imantada.
La experiencia de aquel amigo ciego que sólo en los años sesenta se bañó en el mar coincide con el efecto emocional que el mar tan azul – ni verde azulado, ni esmeralda, ni turquesa – causa en la vista.
Es necesario amusgar los ojos ante esa luz cromada y pura. Pero, a la vez, es imposible no ser un conspicuo esteta y ser insensible, en cuerpo y alma, a la pasión del radiante fulgor marino que tiñe el mantel común de parte a parte del banquete del Marenostrum.



Yann Arthus-Bertrand, famoso por sus fotografías aéreas y su compromiso con el desarrollo sostenible, presentó el pasado 5 de junio HOME, un largometraje documental, en el que utiliza esas imágenes aéreas para tratar los principales temas medioambientales y proponernos soluciones.
La película se estrenó el 5 de junio en todo el planeta y en todos los formatos. Esto incluye los cines, pero también su distribución gratuita a través de Internet, con el objetivo de llegar a la máxima audiencia posible, aunque por la espectacularidad de las imágenes creo que vale la pena verla en el cine.
Para más información podéis visitar la web de HOME, o el canal youtube de Home, del cual proviene el siguiente extracto sobre el proyecto:
Un himno al planeta
HOME es una oda a la belleza del planeta y a su delicada armonía. A través de los paisajes de 54 países capturados desde el aire, Yann Arthus-Bertrand nos lleva en un viaje único alrededor del planeta, para contemplarlo y entenderlo. Pero HOME es más que un documental con mensaje, es realmente una película magnífica.
Sus espectaculares planos nos muestran la Tierra - nuestra Tierra - como nunca la hemos visto antes. Cada imagen nos enseña los tesoros de la Tierra que estamos destruyendo y todas las maravillas que todavía podemos conservar. “A vista de pájaro son necesarias menos explicaciones". Nuestra visión se hace más inmediata, intuitiva y emocional. HOME no deja impasible a ninguno de los que la ven, despertando en todos nosotros la conciencia necesaria para cambiar el modo en que vemos el mundo. (HOME abarca los principales temas ecológicos a los que nos enfrentamos y muestra cómo todo en nuestro planeta está interconectado.)
Sinopsis
En los 200.000 años que llevamos los hombres sobre la Tierra hemos roto el equilibrio que durante casi cuatro mil millones de años de evolución se había establecido en el planeta. El precio que debemos pagar es alto, pero es demasiado tarde para ser pesimistas: la humanidad dispone apenas de diez años para invertir la tendencia, darse cuenta del grado de espolio de la riqueza de la Tierra y cambiar su modelo de consumo.

Leonard Cohen
Take this waltz, basada en el Pequeño Vals Vienés de Poeta en Nueva York (1929 - 1930) de Federico García Lorca. Incluida en el álbum I'm your man (1988) de Leonard Cohen.
Celebro hoy mi entrada número 500 en este blog, y quiero hacerlo rodeada de belleza.
El gran Leonard, tan devoto del poeta granadino que llamó a su propia hija Lorca, une su hechizo al embrujo de Federico y al de la propia Luna y nos hace bailar, casi flotar, por paisajes de amor, de muerte, y de profunda belleza…
Os invito a bailar conmigo por este salón vienés con la música de Cohen, con cada palabra de Lorca. A vuestros pies, un eco de tristeza se deslizará hasta el mar, y volverá luego renovado, y os arrastrará con él. Dejaos llevar por este vals, que hace bailar el alma...
















William-Adolphe Bouguereau (La Rochelle 1825 – 1905) fue un pintor académico francés. Entre las personalidades de la época que confesaron admiración por su obra cabe destacar el pianista y compositor romántico Chopin.
Estudiante en la Académie Julian en París, sus pinturas realistas y de temas mitológicos fueron exhibidas en las exposiciones anuales del Salón de París durante toda su carrera. Aunque sufriese la indiferencia de los críticos, quizá debido a su fuerte oposición al entonces triunfante impresionismo, actualmente hay una nueva revalorización de su trabajo.
Bouguereau estuvo casado con otra artista, Elizabeth Jane Gardner. Gracias a su influencia, muchas instituciones de arte francesas se abrieron por primera vez a las mujeres, incluyendo la Academia Francesa de Bellas Artes.
(Wikipedia)

"El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad."
Ludwig van Beethoven
"La bondad -no el genio, ni la gloria, ni el amor- es lo que refleja la grandeza del alma humana."
Fray Enrique Domingo Lacordaire
"La bondad es una cadena de oro que enlaza a la sociedad."
Johann Wolfgang von Goethe
"La bondad tiene más importancia que la sabiduría, y el reconocimiento de este hecho es el comienzo de la sabiduría."
Isaac Rubin
"Ya no discutas acerca de si puede existir en el mundo un ser humano bueno y recto: urge que tú lo seas."
Marco Aurelio
"La calidad de una persona no se mide por su riqueza ni por su poder, sino por su bondad."
Anne Frank (Ámsterdam, 5 de Abril de 1944)








"Uno de los secretos de vivir consiste probablemente en darse permiso a uno mismo para ser, en cada momento, cualquier cosa que se quiera ser, por contradictoria, inoportuna o difícil que parezca. No hay mayor libertad que permitirse sentir lo que se siente, pensar lo que se piensa, desear lo que se desea. Sin trabas, juicios, condiciones ni complejos, aceptándolo como parte del ser complejo y libre que somos. Sólo entonces se resuelve lo que parecía complicado y puede transformarse. Todo aquello que se evita, de algún modo persiste.
El fardo de exigencias que hacemos nuestras es muy pesado. Resulta agotador responder a tanta orden y vivir de acuerdo a lo que se espera de nosotros y a lo que hemos aprendido a esperar de nosotros mismos. A menudo no nos permitimos disfrutar, ni equivocarnos, ni siquiera estar enfermos. O quizás no nos concedemos el derecho a estar tristes o a ser frívolos.
Pero siempre es posible decir “no” a una demanda, compromiso, responsabilidad o presión, propia o ajena, y no hacer nada que no se quiera realmente hacer. Si consiguiéramos soltar lastre y rechazar todos esos imperativos que no se corresponden con nuestros verdaderos anhelos, nos cambiaría la expresión y andaríamos más ligeros. Y exigiéndonos menos también perdonaríamos más. Se trata tan sólo de actuar de forma más espontánea, de ponerse las cosas más fáciles.
A veces, sin embargo, nos falta el permiso para el “sí”. Nos cuesta abrir paso a lo que está luchando por librarse de nuestro control y podría darnos la mayor satisfacción. En algunas personas el autosabotaje puede llegar al extremo de privarles de amar e incluso de ser amadas. Bastaría con ceder al impulso de la vida y dejar que florezca lo que ya se tiene y se es.
La clave consiste en permitirse tanto equivocarse como triunfar, en tolerar la posibilidad del error como estar dispuesto al acierto. En cualquiera de los dos casos, se disfruta de lo que surge de la libertad y no de la exigencia. Esperar resultados perfectos o no confiar en los sueños y las oportunidades puede ser sólo una coartada para no actuar."
Yvette Moya-Angeler
Revista "Cuerpomente" nº 203



“El primer día de travesía Matthieu se dio cuenta de algo que le supuso una verdadera revelación: el sonido del mar igualaba al silencio. Por muy estruendoso que pudiera llegar a ser incitaba a pensar, a sentir, a crear. A cada momento el agua se arqueaba como para embestir, y a veces culminaba el ataque y se deshacía en siseos de espuma, mientras que otras se tranquilizaba y volvía a fundirse en la masa inmensa en cuyo interior todo eran murmullos de algas y miradas de peces que se acercaban al barco con enérgicas sacudidas de la cola.
El mar era silencio. Matthieu pellizcaba un par de cuerdas del violín y respiraba hondo. Tenía la sensación de que, para componer una nueva pieza, le bastaba con estirar el brazo y alcanzar las notas que ya estaban allí, esperándole desde el soplo divino al principio de los tiempos, aquel que llegó cargado de toda la música pasada y futura.”
Fragmento de “El Compositor de Tormentas”
¿Quién no tomará pluma, ante la luna de hoy?
Uejima Onitsura
Habiendo mirado fijamente a la luna, yo parto de esta vida con una bendición.
K. No Chivo
Flores en primavera, la luna en otoño, una brisa fresca en verano, nieve en invierno. Si tu mente no está ocupada de cosas innecesarias, ésta es la mejor estación de tu vida.
Wu Men Kuan
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle. En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna. La luna tiene dos noches de edad. Yo, una.
Eduardo Galeano
Yo aquí vine a los límites / en donde no hay que decir nada, / todo se aprende con tiempo y océano, / y volvía la luna, / sus líneas plateadas / y cada vez se rompía la sombra / con un golpe de ola / y cada día en el balcón del mar / abre las alas, nace el fuego / y todo sigue azul como mañana.
Pablo Neruda
En el majestuoso conjunto de la creación, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasía como la luz apacible y desmayada de la luna.
Gustavo Adolfo Bécquer
Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.
Jorge Luis Borges.