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miércoles, 2 de diciembre de 2009

Acostada en la luz del mar.



 
Una de las caracolas de Neruda, con dedicatoria de Rafael Alberti.

"La caracola espera el viento
acostada en la luz del mar..."


P. Neruda


"Lo mejor que coleccioné en mi vida fueron mis caracolas. Me dieron el placer de su prodigiosa estructura: la pureza lunar de una porcelana misteriosa..."

Recolectar caracolas fue casi una obsesión para Pablo Neruda. En su búsqueda de nuevas piezas, rastreó mercadillos de todo el mundo, exploró playas bañadas por los diferentes océanos y utilizó las mañas necesarias para que amigos o conocidos le obsequiaran con piezas únicas.

Ahora, parte de este tesoro que el poeta reunió durante 20 años y que le sirvió de inspiración, se despliega por primera vez ante el público. La cita es en Madrid, en la sede del Instituto Cervantes, que acoge, hasta el 24 de enero, 453 de las casi 9.000 caracolas que el poeta donó a la Universidad de Chile en 1954 gracias a la exposición 'Amor al mar. Las caracolas de Neruda', organizada por el Instituto Cervantes, la Embajada de Chile en España y la Universidad de Chile.


Las piezas desembarcadas en Madrid son las más espectaculares y el visitante puede observarlas mientras recorre las curvas del océano improvisado de la sala con el sonido del mar de fondo o escuchando, como salida de una caracola, la voz del premio Nobel de Literatura recitando sus poemas.
"Neruda encontró en las caracolas una inspiración constante, el asombro frente al prodigio extraordinario de la naturaleza”, explica Pedro Núñez, comisario de la exposición.


El poeta encontró en sus caracolas la metáfora de la diversidad del mundo a pesar de las rígidas proporciones matemáticas que rigen su estructura espiral. Una cuestión que abordó en su poesía, también sacudida por la omnipresencia de un mar que conoció con 15 años. Las piezas proceden de todos los mares y están ordenadas por su origen geográfico, un laberinto de espirales que la naturaleza ha moldeado creando lo que los expertos llaman "proporción áurea" que Neruda también refleja en sus poemas.

"Incluso antes de conocerlo, Neruda ya presentía la importancia que el mar tendría en su poesía. Su encuentro con él cambió su visión del mundo", afirma Núñez. Quizás por eso coleccionara todo tipo de objetos relacionados con los océanos, desde mascarones de proa hasta barquitos en botellas.


Pero la joya de la corona eran las caracolas. La pasión de Neruda era tal que se hizo experto de la malacología. Poseía libros -algunos presentes en la muestra- y mapas de especies.
De su colección forman parte piezas exuberantes o modestas, de formas barrocas o de una transparente sencillez. Algunas tienen grabadas inscripciones o retratos. Muchas, las recibió de personajes como Mao Ze Dong o Rafael Alberti.

Un grupo de caracoles terrestres fluorescentes en una vitrina recuerdan el asombro que deslumbró al escritor cuando contempló su colorida luz 'adornando' un arbol en mitad de la noche cubana. "Neruda le pidió a su compañera, Delia del Carril, que vaciara su bolso para poder seguir metiendo caracoles", comenta Núñez.

(Información extraída de "El País Digital" y "El Mundo Digital")



Otra de las 400 caracolas que forman parte de la exposición.


Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!

En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.

En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
y tu silencio acosa mis horas perseguidas,
y eres tú con tus brazos de piedra transparente
donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.

Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
en el atardecer resonante y muriendo!
Así en horas profundas sobre los campos
he visto doblarse las espigas en la boca del viento.


 P.Neruda



Me han traído una caracola.

Dentro le canta
un mar de mapa.
Mi corazón
se llena de agua
con pececillos
de sombra y plata.


Me han traído una caracola.

F.García Lorca

Delante del espejo en el dormitorio de mis padres había
una caracola rosa. Solía acercarme a ella de puntillas y con un
repentino movimiento ponérmela en la oreja. Quería pillarla
en ese momento, cuando no siente añoranza con su monótono
susurro. Aunque era pequeño, sabía que, incluso cuando se
ama mucho a alguien, a veces sobreviene el olvido.

Zbigniew Herbert




Tres de las caracolas de la colección privada de Ana-Mermaid (que crece y crece sin parar, y adquiere nuevos y valiosos ejemplares cada vez que va a pasear a la playa con su sirenita...)

sábado, 3 de octubre de 2009

Otra luna llena...

"Magia de estrellas"
Graciela Bello, 2008
http://gracielabello-art.blogspot.com/

Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.

¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!!

Federico García Lorca

viernes, 26 de junio de 2009

500

Leonard Cohen


Take this waltz, basada en el Pequeño Vals Vienés de Poeta en Nueva York (1929 - 1930) de Federico García Lorca. Incluida en el álbum I'm your man (1988) de Leonard Cohen.


Celebro hoy mi entrada número 500 en este blog, y quiero hacerlo rodeada de belleza.

El gran Leonard, tan devoto del poeta granadino que llamó a su propia hija Lorca, une su hechizo al embrujo de Federico y al de la propia Luna y nos hace bailar, casi flotar, por paisajes de amor, de muerte, y de profunda belleza…

Os invito a bailar conmigo por este salón vienés con la música de Cohen, con cada palabra de Lorca. A vuestros pies, un eco de tristeza se deslizará hasta el mar, y volverá luego renovado, y os arrastrará con él. Dejaos llevar por este vals, que hace bailar el alma...


Pequeño Vals Vienés
Federico García Lorca

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados,
hay frescas guirnaldas de llanto.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals, este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orillas tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.


domingo, 14 de junio de 2009

Federico y Nicoletta.


Manuscrito del poema inédito.


¡Oh cama del hotel! ¡Oh dulce cama!
Sábana de blancuras y rocío.
¡Oh rumor de tu cuerpo con el mío!
¡Oh gruta de algodón, penumbra y llama!

¡Oh, lira doble que el amor enrama
con tus muslos de lumbre y nardo frío!
¡Oh barca vacilante, claro río,
a veces ruiseñor y a veces rama!


Federico García Lorca
"Sonetos del amor oscuro"


"Amantes"
Nicoletta Tomas

sábado, 18 de abril de 2009

Remanso.

"Remanso"
http://www.fotonatura.org/


Variación

En el remanso del aire
bajo la rama del eco.

El remanso del agua
bajo fronda de luceros.

El remanso de tu boca
bajo espesura de besos.


Federico García Lorca
(Primeras canciones, 1922)

viernes, 16 de enero de 2009

Caracola.


CARACOLA


Me han traído una caracola.

Dentro le canta
un mar de mapa.
Mi corazón
se llena de agua,
con pececillos
de sombra y plata.

Me han traído una caracola.

Federico García Lorca